Róger Sánchez
¡Ah! Si yo fuera diputado (conste que no quiero serlo) no cometería los tremendos errores que cometen los actuales miembros de la Asamblea Nacional. Me ganaría el sueldo con el sudor de mi frente y no con la desvergüenza del servilismo defendiendo a un delincuente y alzando mi voz para que le den una amnistía inmerecida.
Si yo fuera diputado trabajaría para el pueblo que es el que paga mi salario. Oiría las quejas y sugerencias de aquéllos a quienes represento y desempeñaría mi trabajo con honor y honradez para que nadie me señalara como cómplice de robos, corrupción y lavado de dinero.
Si yo fuera diputado mis prioridades serían para el pueblo que me eligió y no para caudillos políticos que, como lo ha demostrado la historia, se enriquecen ilícitamente sin importarles la miseria del pueblo.
Finalmente, si yo fuera diputado cuidaría mi prestigio día a día para que nadie le dijera a mis hijos que su padre fue un sinvergüenza, apañador y cómplice de corruptos, mientras ocupó una curul en la Asamblea Nacional.
Moreno Valley, California