El Mundo
Roman, Times, serif»>
Salpicado de corrupción
El Mundo
EL SALVADOR.- Los casos más sonados de corrupción en 2003 en Honduras han sido las acusaciones por tráfico de drogas contra los diputados hondureños César Díaz, del Parlamento Centroamericano (Parlacen), y Armando Ávila Panchamé, del Congreso Nacional, el primero detenido en Nicaragua y el segundo en su país.
Ávila Panchamé fue condenado por homicidio y narcotráfico, informaron autoridades.
El legislador Díaz Flores fue capturado en el puesto fronterizo nicaragüense de Peñas Blancas, el pasado día 20 de julio, en posesión de 7.2 kilos de heroína, y luego de destruir la barrera fronteriza con Costa Rica, tras forcejear con guardas de ese país y amenazarlos con una pistola.
El ex presidente Arnoldo Alemán, de Nicaragua, miembro del Parlamento, está acusado de desviar millones de dólares de los fondos de ayuda para la reconstrucción de su pobre país, hacia bancos panameños y norteamericanos.
La propia oficina del Parlacen, en Tegucigalpa, era utilizada para la venta de cocaína por un funcionario hondureño de ese organismo, Jorge Cáceres, detenido en Honduras por traficar cocaína en las oficinas de la entidad en Tegucigalpa. Según la fiscal Doris Aguilar, Cáceres operaba una tienda de drogas dentro del mismo edificio, en donde recibía a sus “clientes” uno de los cuales era asesor del ministro hondureño de turismo.