Lic. Luznia González
Estoy de acuerdo con Eduardo Enríquez en su artículo titulado “El cortador globalizado”, publicado el 3 de enero. Es lamentable esta situación del café, una emergencia que se debe solucionar y no perder tiempo echándose culpas unos a otros.
Tomando en cuenta que el café es el principal rubro de divisas para Nicaragua, lo más importante es buscar soluciones, y darle la importancia que se merece y enviar al Ejército a cortar el grano, siempre que el productor pague por cada lata.
No creo que las personas que están en Costa Rica vayan a regresar aunque les paguen igual que allá. Eso se debió prever antes de la inmigración. Me da lástima ver cómo la cosecha está por perderse y nadie le da una solución rápida. Tenemos gente del Ejército en Irak resolviendo problemas ajenos pero en Nicaragua no hacemos nada para recuperarnos económicamente.