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Angélica Martínez [email protected] Reportaje Mitos uveniles   Las falsas creencias se cultivan en la adolescencia, precisamente por la falta de información y es muy fácil caer en la trampa de las supersticiones. Algunos las utilizan como método para captar la atención del grupo: mientras hablas sos el dueño de la verdad y por tanto ¡el […]

Angélica Martínez [email protected]

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Mitos uveniles


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Las falsas creencias se cultivan en la adolescencia, precisamente por la falta de información y es muy fácil caer en la trampa de las supersticiones. Algunos las utilizan como método para captar la atención del grupo: mientras hablas sos el dueño de la verdad y por tanto ¡el rey!… de los mentirosos. Seguí leyendo y descubrirás por qué



 

Angélica Martínez R.
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Allaaá, escondidas detrás de la cancha de básquet, donde no alcanzan los oídos de ningún profesor. Susurrando bajito, está el grupo de amigas de la secundaria. En uno de tantos colegios que hay en Nicaragua, la plática se repite en casi todos. El tema central: los muchachos.

¿Pero quién sabe tanto de ellos que puede ilustrar a las demás sobre el tema? Casi siempre, alguna citará las sabias palabras de su mamá o abuela. “A mí me han dicho que si te tomás un té de cáscaras de cañafístola, antes de tener relaciones no quedás embarazada”, dice una de las conferenciantes.

Efectivamente, no quedás embarazada, pero si no sabés lo que estás tomando ¡te podés llevar una desagradable sorpresa! Uno de los temas que más mitos acarrea, debido a los tabúes que lo rodean, es el sexo. Pero no es lo único que genera comentarios desviados de la realidad. Por eso es importante que ante cualquier asomo de duda le preguntés a una persona mayor, consultés un libro y a un experto.

Si una mentira o creencia falsa es compartida por un grupo, tarde o temprano, ésta se asume como una verdad. Esto es lo que pasa con los mitos o supercherías. Según una de las definiciones de la palabra mito: “mithos” viene del griego y significa “discurso, palabra o relato”. Según el antropólogo Franz Baermann Steiner, con el mito se pretende asustar a la gente relatando un hecho no bueno para la comunidad.

Por su lado, superchería es una invención, un engaño compartido y aceptado como verdad por ignorancia o influencia cultural. A través de la historia, ambas palabras han sido utilizadas con dos sentidos muy cercanos entre sí: el de una falsa creencia, y el de una creencia disfrazada de conocimiento.

Un ejemplo de superchería o mito muy popular entre las adolescentes de una generación anterior a esta, es que “si tenés la menstruación y tomás jugo de limón se desaparece”. Con el tiempo nos dimos cuenta de que esta era una soberana mentira.

Pero los mitos, al igual que los tiempos, cambian. Por eso realizamos un sondeo para averiguar cuáles son las nuevas mentiras que se han fabricado los jóvenes o si mantienen las viejas creencias de sus padres. Esto fue lo que encontramos.

Mito #1: “Si te masturbás muy seguido te quedás chaparro”

Verdad: Antes que nada debemos saber ¿qué es la masturbación? Según la medicina moderna, es el acto de estimular manualmente los órganos sexuales para producir placer. “En las primeras etapas de la infancia la masturbación es una forma de explorar nuestro cuerpo y en la adolescencia las sensaciones que se producen al tocar ciertas partes de éste nos producen un sentimiento de seguridad”, nos explica la doctora Lidieth Martínez, directora del Centro de Salud “Silvia Ferrufino”.

Por aclaración, no importa lo que hayás escuchado de tus amigos y gente adulta, la masturbación es completamente segura. No afecta ni tu salud mental (hay quienes piensan que pueden volverse locos), ni tu crecimiento ni ninguna otra área de tu desarrollo.

Sólo pensá en esto: Si esas historias fueran verdaderas, el mundo estaría repleto de gente chaparra, ciega o loca. Entre los adolescentes es una práctica normal, pero no pensés demasiado en cuánto o qué es lo “normal”, dentro de unos años probablemente dejarás de hacerlo con la frecuencia de ahora.

Mito #2: “Tomar un vaso de leche o una cucharada de aceite antes de ir a una fiesta te vuelve inmune a los efectos del alcohol”

Verdad: “Si antes de tomar en tu estómago hay algún alimento, cualquiera que sea, esto va a retardar la absorción del alcohol. En el caso de la leche y el aceite, éstas por ser sustancias alcalinas (es decir, que protegen la mucosa del estómago), pueden funcionar como una barrera para que el alcohol no sea absorbido con rapidez”, dijo la doctora Martínez.

Pero ¡ojo!, eso no significa que impida que te “piques”. Lo que ocurre es que tu cuerpo metaboliza un poco más lento las bebidas alcohólicas, pero llegar a embriagarte depende de cada individuo y de la cantidad de licor ingerida.

Para evitar malos ratos y resacas tomá en cuenta que tomar una cerveza o un trago por hora es lo indicado, cuando excedes esa cantidad es que te emborrachás.

Mito #3: “El tamaño del pie es proporcional al tamaño del miembro viril”

Verdad: Bueno, el “tamaño” siempre ha sido un punto de preocupación al llegar a la etapa adolescente. Estas dudas son provocadas, en parte por la expectación que causa la primera experiencia sexual y por las “historias” comentadas en el seno de tu grupo.

Un pensamiento recurrente entre los jóvenes es que su “órgano sexual” no es normal. Las películas pornográficas tienen parte de culpa en ello, pero han de saber que mucho de lo que se ve en ellas no es real.

Para tu tranquilidad, según algunos estudios médicos un tamaño de diez centímetros en adelante puede ser considerado como un tamaño promedio o normal, pero esto varía de acuerdo a la raza del individuo y a su herencia genética. No existe ninguna prueba científica que compruebe la relación entre el pie u otra parte del cuerpo con el pene.

Mito #4: “Untarse sábila en la cara hará que te crezca la barba”

Verdad: Lo cierto es que desde antaño las plantas han jugado un papel importante en la curación de enfermedades y hoy en día aún son muy requeridas en lugares donde las medicinas son impagables o difíciles de conseguir.

Pero específicamente hablando de la sábila, en cuanto a que ella tiene alguna propiedad que estimule el crecimiento del vello facial, no existen pruebas científicas. La barba al igual que otros rasgos físicos, es hereditaria. La pulpa de las hojas de esta planta contiene un gel o jugo pegajoso y casi transparente que posee amplias propiedades curativas, especialmente cuando es aplicado sobre quemaduras y heridas menores al igual que sobre picadas de insectos.

Este mismo gel contiene una sustancia llamada ‘acemanan’ que estimula las defensas del cuerpo humano. La sábila también es ampliamente usada en productos cosméticos debido a su capacidad para suavizar y proteger la piel, fuera de esto todavía no hay nada comprobado. Fuente: Yerbas y Plantas Medicinales de América.

Mito #5: “Si le pones pastillas anticonceptivas a tu shampoo el cabello te crecerá más rápido”

Verdad: Va sonar repetitivo, pero la cantidad de cabello, grosor y forma del mismo son características que dependen de la herencia genética. Es muy poco lo que se puede hacer para evitar que el cabello se caiga o aumente la velocidad de su crecimiento, “las píldoras anticonceptivas son hormonas y sí tienen un efecto sobre la queratina que es la sustancia que compone al cabello, pero sólo mejora su apariencia, no pueden hacer que el pelo nazca de nuevo o acelere su crecimiento”, dijo el patólogo Francisco Reyes, docente de la UNAN-Managua.

Además saber que el cabello tiene un ciclo normal de caída y crecimiento que consta de tres fases: Anágena, es la fase de crecimiento. En general, el 85 por ciento del pelo de la cabeza crece aproximadamente una pulgada al mes. Esta fase de crecimiento dura entre dos y seis años.

Catágena (transición), es una fase de dos a tres semanas durante la que el crecimiento se detiene y provoca que la raíz se acorte y caiga. Con el tiempo, comienza a crecer un nuevo pelo desde la raíz interna del folículo piloso, que va empujando hacia afuera el pelo viejo. La calvicie se produce cuando la fase de transición supera a la de crecimiento.

Telógena, es una fase de reposo que dura tres o cuatro meses antes de que la fase anágena comience de nuevo. Tiene una duración normal de cien días. Por lo tanto, podemos decir que, en un momento dado, está en reposo entre el 10 y el 15 por ciento de todos los cabellos.

Durante la fase telogénica es normal que diariamente se caigan entre 50 y 100 pelos. Cada pelo tiene su propio ciclo, por lo que constantemente hay cierto número de pelos en reposo. Terminada la fase de reposo, un nuevo pelo vuelve a crecer en el mismo folículo.

La cabeza tiene un promedio de 100 mil cabellos. El cabello crece y se renueva regularmente, así que es normal que se caigan unos 50 a 100 pelos cada día. Si no se tienen problemas, probablemente no se note esta pequeña pérdida.

Dado que el pelo está compuesto por proteínas (queratina) es esencial que todas las personas ingieran o coman, una abundante cantidad de proteínas para mantener la producción de pelo.

Fuente: Enciclopedia Médica.

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