Yunaimer Dinarte
¿Es posible una Nicaragua con bienestar para todos? Claro que sí. Y la transformación está en manos de todos y cada uno de los que habitamos en la tierra de Rubén Darío. ¿Cuándo? Cuando logremos vivir en unidad, cuando aceptemos que somos racionales, diferentes uno de otro pero humanos al fin; cuando seamos capaces de ver el horizonte, observar el pasado sólo para no cometer los mismos errores; cuando nuestras voces se unan para decir basta ya; cuando participemos activamente en la construcción material y espiritual, no para destruir lo poco que tenemos y que nos regalan; cuando eliminemos de cada uno de nosotros la codicia, el odio y la intolerancia; cuando no nos dejemos engañar por quienes quieren el poder para aumentar la miseria y el hambre; cuando castiguemos el mal para que resurja el bien; cuando construyamos la justicia para que haya paz; cuando nos preocupemos por una verdadera educación en todos los niveles y no a base de morteros y sangre; cuando no nos intimide el progreso y la competitividad; cuando los funcionarios trabajen por retribuir el salario que se les paga; cuando ellos rindan cuentas al pueblo; cuando nos amemos unos a otros y amemos a la nación. Entonces si será posible una Nicaragua con bienestar para todos.
Charles Chaplin dijo: “Hannah, ¿Puedes oírme? ¡Donde quiera que estés, alza los ojos! ¡Las nubes están desapareciendo! ¡El sol se está abriendo paso a través de ellas! ¡Estamos saliendo de la oscuridad y penetrando en la luz! ¡Estamos entrando en un nuevo mundo! ¡ Un mundo más amable donde las personas se elevarán sobre su avaricia, su odio y su brutalidad! ¡ Mira Hannah! ¡Ha dado alas al alma del ser humano y por fin empieza a volar! ¡Vuela hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza!”
Este momento llegará cuando todos lo soñemos y empecemos a luchar por él.