Luis Ricardo Arévalo Arias
El problema no es tener a los hijos sino cómo garantizarles todas las condiciones para una vida saludable y armoniosa. Me sorprende ver que la tasa de natalidad más alta de América Latina la tiene Nicaragua y en el mundo sólo la supera Kuwait con el 6.5 de nacimientos anualmente. Si se sigue este rumbo en el 2010 Nicaragua llegará al 4 por ciento de natalidad. Las necesidades económicas de la población son muy grandes y con tantos niños naciendo se pondrá más grave la situación. Veremos a un ejército infantil en las calles pidiendo alimentos. Nicaragua es un país pobre con uno de los ingresos per cápita más bajos de Latinoamérica (360 dólares al año) y los niños al nacer ya traen una deuda por haber nacido nicaragüenses.
Se necesita una reflexión pero no prohibir los embarazos, va en contra de la vida, el mundo se hizo para poblarse y sobrepoblarse. Hay que enseñar a planificar a la juventud, sobre cómo mantener a un hijo, educarlo y otorgarle el amor suficiente para que disfrute una vida en comunión familiar, el único ideal siempre vigente en todas las sociedades.