- En el 2003, la producción aumentó respecto al año pasado, pese a problemas recurrentes como la carencia de una infraestructura productiva y el escaso financiamiento,
según las proyecciones preliminares de los productores
Amparo Aguilera [email protected]
Contrario al año pasado, el sector agropecuario tuvo respiros en el 2003. La sequía, problema del año viejo, cesó; los precios internacionales de rubros como el café, reflejaron un leve “alivio”; y la inestabilidad político social se superó al final del año.
También amainaron los embargos y la producción reflejó un repunte, cuantificado por algunos sectores del agro, con ventaja de casi un 50 por ciento, respecto al 2002.
Aunque la carencia de una infraestructura productiva, el “escaso” financiamiento y la falta de políticas concretas enfocadas en el desarrollo del sector, prevalecieron durante todo el año, al igual que el año anterior.
Alvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), lo confirmó, pues según su valoración “preliminar” del 2003, lo mejor del año fueron las precipitaciones y la producción, a pesar de la falta de caminos y de apoyo económico al sector.
“En términos generales, las lluvias fueron más o menos buenas en todo el territorio. A excepción de las tradicionales zonas secas que incluyen desde Boaco, norte de Occidente hasta San Fernando (Nueva Segovia). Y esto contribuyó a buenas cosechas, de manera que el año fue bueno en ese sentido”, comentó.
Percepción contraria a la del año pasado, en el cual visualizó un “estancamiento”, precisamente por parte de los problemas, hoy superados.
Ariel Cajina, uno de los representantes de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), también visualizó más avances este año. Pero agregó que hicieron falta créditos blandos, y tecnología, hecho que en el caso de la leche afectó para hacerla más competitiva y menos perecedera.
DEL UNO AL 10
Según Fiallos, la producción de granos básicos aumentó, especialmente en maíz y frijoles. Y según dijo, lo mismo reflejó el café, ajonjolí y sorgo, de acuerdo a sus resultados cualitativos.
Aunque admitió que la cosecha del último ciclo del grano de oro, podría perderse, por la falta de mano, ya que como mínimo se requieren para el 2004, de 200,000 par de manos, para recogerla.
Pero enfatizó que el comportamiento del ajonjolí va viento en popa, pues el precio del rubro en el mercado internacional es “excelente”. Lo que también esperan en el sorgo, que de acuerdo al trato asumido por las polleras, deberá adquirirse en el año entrante un “poquito debajo de los siete dólares”, expresó.
Los derivados de la leche también van cuesta arriba. Cifras preliminares proporcionadas por Cajina, revelaron un incremento productivo en casi un 50 por ciento en comparación al año pasado.
El representante de Canislac refirió que las exportaciones, registradas en 40 millones de dólares en el 2002, aumentaron a 60 millones de dólares en el 2003, registrándose la producción nacional de leche aproximadamente en 110 millones de galones. Es decir, “en un 20 por ciento más en relación al 2002”, apuntó Cajina.
El representante de Canislac mencionó que el queso fue el producto que más se exportó, junto a derivados como el yogurt y eskimos, que contabilizaron cinco millones de dólares en este año.
A lo que agregó, la materialización de las exportaciones hacia Estados Unidos por parte de empresas originarias de Rivas, Chontales y Jinotega, que lograron comercializar 900 toneladas de queso, “abriendo con ello, la posibilidad de que el sector siga creciendo”, sostuvo.
Lo que se tradujo, a su criterio, en un “paliativo” para el sector rural “deprimido”, tomando en cuenta que el sector acoge mayormente a pequeños productores, quienes en invierno producen 18 galones de leche y en verano 14 galones.
CUESTA ARRIBA
Las exportaciones de carne industrial también mostraron incremento. Alfredo Marín, director ejecutivo del matadero industrial San Martín, reveló que en el 2003 se exportaron 104 millones de dólares, en productos relacionados a ganadería de carne, conformada por carne, ganado en pie, cuero, harina, cebos…
“(Es decir) que creció en un siete por ciento más en comparación al 2002”, detalló Marín. Incremento bastante positivo tomando en cuenta que el año pasado, la ganadería y los derivados de la leche, contabilizaron en exportaciones totales, 108 millones de dólares. En otras palabras, 56 millones de dólares menos en comparación a este año.
Hecho que se debe, de acuerdo a Marín, a que la producción nacional está incrementándose entre un 7 y 8 por ciento al año.
Sin embargo para el 2004 dijo que hay incertidumbre, en cuanto a las exportaciones, por el problema de la vaca loca, ya que si el consumo de carne se reduce en Estados Unidos, por el miedo a la enfermedad, las exportaciones de Nicaragua disminuirían dramáticamente, pronosticó el empresario.
Por otro lado, la zafra azucarera espera cerrar el período 2003-2004 con una producción “histórica” de nueve millones de quintales por el “buen invierno” y los rendimientos, según los representantes del sector, que inclusive esperan exportaciones, por el orden de los 36 millones de dólares, siendo bastantes conservadores.
De manera, que si los pronósticos se cumplen, los 7.5 millones de quintales producidos entre el 2002- 2003, pasarían a ser historia, ya que en la presente zafra que inició el 17 de noviembre y concluirá el 4 de mayo, se prevé que el ingenio San Antonio producirá 4.9 millones de quintales, 3.1 millones el Monte Rosa, mientras que el Benjamín Zeledón y el Montelimar aportarán 574 mil y 395 mil quintales, respectivamente.
NIVELES RÉCORD
En la siembra de apante, que inició en noviembre y se cosechará entre marzo y abril del año entrante, el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), prevé un crecimiento en la producción de granos básicos, que podría ser de un dos por ciento.
En maíz, la meta es obtener 1,260,000 quintales, ante 1,107,000 quintales registrados el año pasado. Mientras en frijol rojo y negro, pretenden registrar en cosecha 1,920,000 quintales, sobre 1,890,000 obtenidos en el 2002.
Pero para lograrlo, los agricultores aumentaron las áreas de siembra. Ya que el año pasado sembraron en apante 84,300 manzanas de maíz y en el período actual, cultivaron en 87,000 manzanas. En cuanto al frijol, este año sembraron en 157,000 manzanas. Es decir en 2,000 manzanas más, en comparación al año anterior.
Por otro lado, en el café se espera un crecimiento productivo del 20 por ciento. Y en el maní se prevé un área de cosecha de 32,000 manzanas, o sea en 8,000 manzanas más en comparación al 2002, con un precio de 17 dólares por quintal, el cual se cotizó 12 meses atrás a 15.50 dólares.