- Se encontraba en un motel
capitalino en compañía de un muchacho que ahora enfrenta cargos de homicidio frustrado
Elízabeth Romero [email protected]
Tras un confuso incidente ocurrido en un motel capitalino, la jovencita Merari Sugey Narváez Pavón, de 15 años, recibió un impacto de bala en la cabeza y permanece interna en el Hospital Antonio Lenín Fonseca, en estado delicado.
La versión del Distrito Cuatro de la Policía indica que la menor fue baleada por Manuel Salvador Cruz Suárez, de 24 años, quien la condujo al hospedaje Impacto, donde ocurrió el hecho la madrugada del 24 de diciembre. La muchacha salió de su trabajo como manicurista en compañía de Cruz Suárez.
Los trabajadores del local relataron a los efectivos policiales que después de escuchar una detonación en una de las habitaciones, corrieron al sitio desde donde una persona corría dejando atrás el cuerpo ensangrentado de la menor que estaba tendido en la cama.
Una fuente policial reveló que los trabajadores siguieron al hombre por lo que éste accionó el arma de fuego en dos ocasiones, poniendo en peligro la vida de los trabajadores que lo perseguían. Cruz Suárez se introdujo en una casa desconocida, de donde minutos después lo sacaron los miembros de la patrulla 0043, del Distrito Cuatro. Cruz será procesado por homicidio frustrado.
El acusado confió a las autoridades que invitó a la menor a ingerir unas cervezas y después se dirigieron a ese hospedaje, donde ésta manipuló el arma de fuego que le impactó en la sien izquierda. Justificó sus intenciones de fuga diciendo que al ver a la muchacha ensangrentada se atemorizó.
Los médicos del Hospital Antonio Lenín Fonseca donde fue remitida la joven quinceañera, informaron que la menor se encuentra grave, en la sala de Cuidados Intensivos debido a que la bala se alojó en su cerebro, por lo que los médicos no se atreven a extraer el proyectil.
ERAN AMIGOS
Griselda Narváez Pavón, de 38 años, madre de la menor, se mostró extrañada por lo sucedido, pues dijo que la dueña del Salón de Belleza, donde labora su hija como manicurista, siempre ha cuidado a la muchacha haciendo que un vigilante la escoltara hasta la parada de bus.
“Eso fue raro tanto para ellas, como para nosotros”, manifestó la madre, quien añadió que supuestamente el muchacho que ahora enfrenta cargos de homicidio frustrado, era amigo de la niña. Ese día el muchacho llegó a cortarse el pelo y después ambos salieron juntos, por lo que el vigilante que siempre la acompañaba a la parada de bus se confió.
La mujer tiene cifradas las esperanzas en que la menor superará la situación en que se encuentra, al ver alguna mejoría en las últimas horas.
“A mí me dijeron que cada minuto que pasara era vital para su vida, de ayer para hoy se le ha visto cambio, gracias al Señor. Ella no habla porque está llena de aparatos, pero si usted le habla ella mueve los ojos, ya mueve las piernas, los brazos. Ella está escuchando”, expresó la progenitora.