- Choferes se hacen “los locos”
con el cambio, si el pasajero
entrega más de C$2.25 - Buses portan rótulo que asegura que el alza es legal, pese a que no ha sido aprobada por Concejo Municipal
Moisés Martínez moises.martinez@ñlaprensani.com
La mejor medida para enfrentar la última alza en la tarifa del transporte colectivo es andar “lo justo” para el pasaje.
Un equipo periodístico de LAPRENSA abordó varias rutas de transporte colectivo para constatar cómo están manejando los usuarios el incremento en el pasaje de bus, que ha sido calificado de “ilegal” por el alcalde de Managua, Herty Lewites.
El recorrido se hizo en unidades de las rutas 120, 114, 105,164,106 y 104. Lo que pudimos constatar es que si el usuario paga los C$2.25, los buseros lo dejan subir sin problema, excepto por una que otra “mala cara” del chofer.
Pero si desafortunadamente usted paga con 2.50 o tres córdobas, entonces el incremento se da por un hecho para el chofer, el cual en el primer caso no le dará “vuelto” alguno y en el segundo sólo espere recibir 50 centavos.
ÓRDENES SON ÓRDENES
Al reclamarle a un conductor de la ruta 164 el porqué se estaba cobrando de más cuando no hay una autorización de incremento de parte del Instituto Regulador del Transporte Intermunicipal de Managua (Irtramma), éste dijo: “Yo sólo hago lo que me dicen en la cooperativa”.
Irónicamente, la gran mayoría de unidades portaban un rótulo en el cual se lee: “Tarifa de bus C$2.50. Aprobado”.
Intentamos hablar con otros dos conductores sobre quién había “aprobado” el incremento del pasaje y éstos no quisieron responder ninguna de nuestras preguntas.
LAPRENSA pudo constatar que casi la totalidad de los usuarios ya se encuentran resignados ante el cobro de C$2.50, por lo que no plantean ningún reclamo o queja ante el cobro de esta tarifa que no ha sido autorizada.
HERTY AMBIGUO
De acuerdo a Ruth Selma Herrera, coordinadora de la Red Nacional de Defensa al Consumidor, los transportistas se están aprovechando de la ambigüedad del alcalde Herty Lewites, quien aunque dijo que el alza era “ilegal”, tácitamente la aprobó al admitir la semana pasada que la tarifa oficial de C$2.25 ya no podía cubrir los costos en los que incurrían los transportistas.
“Es toda una posición gallo-gallina la que está tomando el alcalde Lewites. Él dijo que le habían pedido C$2.75, pero que no se podía y que estaban pensando en C$2.50. Allí prácticamente les aprobó el incremento de hecho”, opinó Herrera.
ALZA INMERECIDA
De acuerdo a Ruth Selma Herrera, coordinadora de la Red Nacional de Defensa al Consumidor, aunque el costo del pasaje sólo se haya incrementado en 25 centavos, los transportistas no lo merecen, ya que ellos no han realizado ninguna inversión para mejorar la comodidad y seguridad de los pasajeros.
“No se lo merecen. El servicio es malo y la inseguridad es muy grande, te siguen bajando a media calle, sigue la descortesía en los buses y una despreocupación de los conductores por la vida de la gente”, mencionó.
POBLACIÓN ES LA QUE AGUANTA
“Tanto el Gobierno como la Alcaldía no exigen que se recompongan los sectores, ni que inviertan más o den un mejor un servicio. Pareciera que no tenemos autoridades”, opinó Ruth Selma Herrera, para quien la población es la que sigue soportando las alzas que exigen los proveedores de servicios.