Clemente Francisco Guido
Recientemente mi padre Clemente Guido sufrió un accidente que lo ha dejado cuadrapléjico. En esos días no ha salido de la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital Bautista, más que para ser operado el sábado 20 de diciembre, por un tiempo de seis horas y media. Su estado de salud sigue siendo difícil debido a que depende de un ventilador para respirar. Durante la operación tuvo una complicación en la presión, pero fue superada. Pido a todos su apoyo espiritual con más y más oraciones, y que en ellas hagan énfasis en que sea la voluntad de Dios y no la nuestra la que se haga. Pidan por mi madre, que si bien es una mujer fuerte, tiene límites, y no es fácil para ella ver a su esposo de 48 años tendido en una cama, sin capacidad de movilidad. Y pidan por mi padre, para que acepte su nueva realidad de vida, cosa que todos los que lo conocemos sabemos que no es nada fácil de aceptar para él mismo.
En estos días he visto surgir lo más noble de los sentimientos de los amigos de mi padre, así como los amigos míos y de mis hermanos. Esto me ha mostrado un rostro que no conocía de muchos que creía conocer. Es bueno, saber que mi padre y nosotros mismos nos hemos rodeado de personas con un profundo sentido de humanismo y una auténtica amistad. Gracias a todos por sus oraciones, por su apoyo moral. Pido más oraciones, y les deseo una buena Navidad con sus seres queridos.