- Una percoladora con café caliente le cayó en el cuerpo cuando estaba sentadita en una silla
- Su condición es muy grave, tiene quemaduras de segundo grado en el 55 por ciento de la superficie corporal
Carlos Martínez Morán [email protected]
No ha transcurrido ni una semana de la muerte de Josefina Cajina García por quemaduras en su cuerpo cuando otra niña se encuentra en el Hospital Fernando Vélez Paiz en condiciones muy graves después de recibir un baño de café hirviente en su cuerpecito.
La víctima, Catherine Antonia Hernández Pineda ingresó la noche del jueves a ese centro asistencial, con quemaduras en un 55 por ciento en su cuerpecito.
Se encuentra en cuidados intensivos y producto de las quemaduras presenta sangrado del tubo digestivo e insuficiencia renal, informó la doctora Martha Valladares Blessing, directora del área de quemados del Hospital Fernando Vélez Paiz.
“Los médicos están haciendo todo lo posible por protegerla de otras complicaciones. Ella tiene bueno sólo una parte de un bracito y uno de los miembros inferiores. El resto de su cuerpo, incluyendo su rostro, lo tiene afectado por las quemaduras de segundo grado y con riesgo de que se profundice a tercer grado. Por eso es que decimos el caso es bien difícil de controlar”, dijo.
La mamá de la bebé, Xiomara Pineda Rivera, explicó que su hija resultó quemada al caerle encima todo el café hirviente que había en una percoladora. El electrodoméstico que se encontraba en una mesa lo volcó accidentalmente una niña de 10 años, tía de la bebé afectada.
Pineda Rivera, de 19 años, explicó que el hecho ocurrió el pasado miércoles a las 7:00 p.m., en la salita de su casa, ubicada en el barrio Juan Pablo II, de Matagalpa.
“Yo acababa de llegar del trabajo y le entregué la niña a otra hermana mía, de 17 años para buscarle ropita en el cuarto. Pero ella la sentó en una silla que estaba cerca de la mesa donde se encontraba la percoladora de café. Yo me di cuenta del hecho hasta que escuché los gritos de mi pobre niña”, explicó con tristeza.
QUEMADO CON SOPA
En ese mismo centro asistencial ingresó la noche del jueves el niño Jordi Acuña Hurtado, de dos años. Presenta quemaduras en un 15 por ciento de su cuerpecito que le provocó una taza con sopa que le cayó encima.
Según su mamá, Sandra María Hurtado, el niño se subió a una silla para alcanzar la taza que contenía la sopa caliente.
Ella no se enteró del peligro porque supuestamente se encontraba en la cocina.
“A él lo había dejado viendo televisión, pero se levantó cuando yo estaba en la cocina y se subió a la silla para alcanzar la taza de sopa”, dijo.
COMPLICACIONES
Según la doctora Martha Balladares Blessing, a un niño quemado se le considera grave cuando tiene afectado más del 15 por ciento de su cuerpecito. El manejo de estos casos es muy delicado y difícil de controlar debido a múltiples complicaciones que generalmente le producen las quemaduras.