Walter García
Soy un tarjetahabiente que ha necesitado utilizar este medio para solventar algunos gastos, ya que es muy fácil sólo pasar la tarjeta en una máquina y obtener lo que uno quiera. Sin embargo todo tiene su costo y lo fácil se puede convertir en una pesadilla a la hora de pagar.
Resulta que lo que se compra con tarjeta viene a ser excesivamente más caro que fiarlo. En el estado de cuentas incluyen un pago mínimo que se compone del interés mensual por financiamiento y ajuste del valor. Si está en mora incluyen gastos administrativos/mora, y gastos moratorios, dos veces la misma cosa. ¡Ah!, y si no se fija le cobran seguros contra todo. En fin, la cuota mínima no llega a cubrir el monto principal y hay que destinar más recursos para poder atacar los saldos.
Los intereses de las tarjetas son muy altos porque los dueños de las franquicias cobran sobre saldo el cinco por ciento, algo extremadamente caro. Creo que debería haber una ley que regule este cobro. ¿Quién me secunda?