- Uno es otro extranjero y la tercera una mujer a quien las niñas llamaban “maestra”
Luis Alemán Saballos y Elízabeth [email protected]
El norteamericano Arnold Peter Einsner, supuestamente vinculado al delito de corrupción de menores, no trabajaba solo, operaba con dos personas más, entre ellas otro ciudadano aparentemente de origen norteamericano y una mujer a la que las niñas llamaban “maestra”, confirmó ayer la Policía.
“Tenemos una testigo que afirma haber visto a tres personas, entre ellas una mujer, en compañía de cuatro niñas en una camioneta, cerca de una venta de pollos en Bello Horizonte. Las niñas la llamaban maestra”, detalló el comisionado Leonardo Vanegas, jefe del Distrito Cuatro de Policía.
El jefe policial confirmó que una de las niña a quien el norteamericano ofreció 300 dólares para dejarse tocar, dijo haber visto a tres personas, entre ellas a dos hombres dentro de una camioneta y que estaban vestidos sólo con camisas y sin pantalones. Esta niña declaró con autorización de su madre.
Señaló que hasta ahora sólo hay una niña identificada de las que salen en las fotografías. “El problema es que muchas de esas fotografías fueron tomadas en Honduras y las niñas tienen un semblante, que parecen estar bajo efectos del alcohol”, indicó.
Confirmó que durante la inspección que le realizaron el pasado miércoles a la camioneta en que se movilizaba el norteamericano Einsner, encontraron dos calzoncitos de niñas, que estaban mojados.
Según el jefe policial, el norteamericano trabaja para una compañía llamada supuestamente Global Tell que está en Miami, y labora como agente de ventas, lo que le permite viajar constantemente a los países centroamericanos.
MÁS EVIDENCIAS
Durante un allanamiento practicado ayer al apartamento donde vivía el norteamericano, la Policía ocupó gran cantidad de fotografías, videos, rollos de películas sin revelar, una cámara de video y una computadora personal.
Los oficiales sacaron de la vivienda, ubicada del Hotel Las Colinas dos cuadras abajo y una al sur, varias bolsas rotuladas con la palabra: “Evidencias”.
El abogado Ramón Rodríguez, funcionario de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, que participo en el allanamiento, confirmó que “había suficientes evidencias para acusar al norteamericano”.
“Hay muchas fotografías, entre otras cosas”, dijo el funcionario, quien lamentó que en el allanamiento no tomó parte el Ministerio Público.
NIÑA IDENTIFICADA
El jefe de la Policía de Managua, comisionado mayor Horacio Rocha, manifestó que esa entidad tiene ubicada a una menor de las que se instalan en los semáforos, que puede estar relacionada al caso del norteamericano acusado por corrupción de menores.
El caso sobre corrupción de menores fue remitido ayer por el Distrito Cuatro de la Policía, a la Fiscalía para que determine si ejerce o no la acción penal, de acuerdo a las evidencias que se presenten. Como evidencias la Policía cuenta con los testimonios de al menos cuatro personas, que fueron recogidos en el Distrito Cuatro.
El ciudadano extranjero estaba residiendo en el país y según el funcionario, contaba con licencia de conducir y circulaba en un vehículo con placas nacionales.
Rocha dijo que las investigaciones preliminares efectuadas el mismo miércoles y la mañana de ayer, revelaron que “había denuncias en algunos organismos de derechos humanos”.
Sin embargo, Bayardo Izabá, funcionario del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), aseguró que ese organismo obtuvo información que después remitió a las autoridades policiales.
El mismo día de la captura, la Policía Nacional se comunicó con funcionarios de la Embajada estadounidense en Managua, a quienes transmitieron la información preliminar.
“Ellos van a hacer algunas indagaciones, a ver si tiene o no tiene antecedentes en su país y una vez que tenga la información del caso, se la va a trasladar a la Policía de Nicaragua”, dijo Rocha.
DEMANDA JUSTICIA
El Procurador de la Niñez, Carlos Emilio López, visitó ayer al jefe del Distrito Cuatro de Policía, comisionado Leonardo Vanegas, a quien le solicitó profundicen las investigaciones para lograr que todas las personas involucradas puedan ser procesadas.
“Hemos reiterado que no importa nacionalidad, edad ni estatus económico de las personas señaladas por delitos de corrupción de menores; deben se procesadas y condenadas de conformidad con las leyes nicaragüenses”, dijo el procurador.