- Nuevos bachilleres aspiran a coronar una carrera profesional mientras cumplen condena en el Sistema Penitenciario Puertas de la Esperanza, de Estelí
Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL /[email protected]
Desde hace ocho años permanece en el Sistema Penitenciario Regional Puertas de la Esperanza, de Estelí. Se bachilleró con un promedio de más del 90 por ciento y si las autoridades le consiguen una beca y otorgan el permiso, quiere salir graduado de médico general.
Mario Duarte Montenegro, fue condenado a 15 años de presidio por quitarle la vida al campesino Antolín Colindres, hecho ocurrido el 4 de agosto de 1995, en Mata de Plátano, Macuelizo, Nueva Segovia.
El 27 de septiembre de 1995, ingresó al centro penal, habiendo cursado cuarto grado de primaria. “Los primeros días fueron difíciles, me asediaban los problemas y la desesperación por estar privado de libertad”, expresó.
Relató que “28 meses después comprendí que había llegado a un lugar totalmente diferente al que me figuraba en mi angustia y decidí integrarme al estudio”.
Mario Duarte Montenegro fue seleccionado por los graduandos para dar las palabras de agradecimiento durante la II promoción de bachilleres realizada en el auditorio de la Escuela Normal Mirna Mairena, de Estelí.
Duarte Montenegro, además de su buena oratoria, logró buenos rendimientos académicos y se ha destacado en las buenas relaciones con sus compañeros de celda, por quienes se preocupa ante el estado de salud, entre otros problemas que enfrentan. “Durante siete años he trabajado por la salud de los internos, por eso me gustaría estudiar medicina general”, reveló.
Indicó que cuando obtenga su libertad trabajará arduamente en beneficio del desarrollo de la sociedad y de él mismo, para reparar de alguna forma el perjuicio que causó y agradeció a Dios y a las autoridades penitenciarias por la oportunidad de estudiar y el buen trato humanitario “nos han visto como seres humanos, dignos de respeto”, afirmó.
Dijo que el Sistema Penitenciario le ofreció la oportunidad de superarse. “Vi una serie de alternativas de superación personal que nacía de la confianza y labor humanitaria que realizan las autoridades penitenciarias y de esta forma me integré al tercer nivel de educación primaria, el 22 de febrero de 1998 y hoy soy un bachiller, cosa que nunca había soñado”.
“ADIÓS, PRONTO LLEGO”
Padre de dos hijos, Humberto José Rodríguez, de 33 años de edad, desde 1998 ingresó al Sistema Penitenciario se graduó de bachiller con excelencia académica, alcanzó el 98 por ciento de promedio “me siento alegre y agradecido por esta oportunidad que me brindaron en el penal”, expresó al momento de recibir el diploma, acompañado de su madre doña Cándida Rosa Rodríguez.
Fue condenado a seis años de cárcel por el delito de posesión de droga, “me faltan ocho meses, adiós pronto llego, le dijo a su madre al despedirse. Doña Cándida Rosa no pudo contener las lágrimas, “estoy emocionada, alegre, feliz porque no lo consiguió antes, lo hizo ahora”, dijo.
Aseguró que al salir de la cárcel piensa estudiar computación, “quiero ser un técnico, eso es lo que anhelo, quiero salir de esos vicios para ayudar a mi familia, ojalá los jóvenes no se metan en la drogas, que vean mi espejo, he tratado de salir adelante con la ayuda de mi familia y de los funcionarios del Sistema Penitenciario”.
DEDICATORIA
El Sistema Penitenciario realizó la XX promoción de primaria y la II de Bachilleres privados de libertad en el instituto Monseñor Juan Abelardo Mata y la misma fue dedicada al comandante de brigada Carlos Sobalvarro, director general del Sistema Penitenciario.
Sobalvarro, se mostró sorprendido porque los internos le hayan dedicado la promoción. “Agradezco ese maravilloso reconocimiento que me inspira a seguir trabajando con todo mi empeño, aunque los recursos sean bastantes limitados”, expresó.
En tanto, el comandante Alejandro Pérez Téllez, jefe del penal Puertas de la Esperanza, antes La Chácara, destacó que en el Sistema Penitenciario se han promocionado 200 privados de libertad primaria, la matrícula inicial se incrementó de 107 a 154, logrando un incremento del 26 por ciento y la retención escolar fue de 155 estudiantes, lo cual representa al 11 por ciento más con relación al año anterior.
¡PERDÓN!
El presidario Mario Duarte Montenegro, afirmó que “durante mi permanencia en los estudios de primaria y secundaria ha florecido en mí la conciencia y la cultura de arrepentimiento por el daño que causé y comprendí que no sólo ofendí a una familia, sino a la sociedad en general, por tal razón pido perdón a los que un día perjudiqué con mi mal comportamiento”.