Turismo donde oraron frailes y vivió un famoso conde francés

En Nicaragua se ha comenzado a restaurar y reconstruir algunos sitios históricos, para ponerlos al servicio del turismo. En León, donde fue el Convento de los Franciscanos, construido en 1639, está ahora el Hotel El Convento. En Granada, en la casona que fue residencia del Duque Choisseul-Praslin, funciona el Restaurante La Gran Francia Roberto Sánchez […]

  • En Nicaragua se ha comenzado a restaurar y reconstruir algunos sitios históricos, para ponerlos al servicio del turismo. En León, donde fue el Convento de los Franciscanos, construido en 1639, está ahora el Hotel El Convento. En Granada, en la casona que fue residencia del Duque Choisseul-Praslin, funciona el Restaurante La Gran Francia

Roberto Sánchez RamírezEspecial para LA [email protected]

Donde ahora hay lujosas y cómodas habitaciones, salones y un amplio comedor, fueron en otros tiempos austeras celdas y callados corredores, testigos de oraciones en latín, con santos frailes franciscanos, ilustres sabios, entre los que se encontraba el Dr. Gregorio Juárez y gran cantidad de personajes de nuestra historia nacional y en especial de León.

Convertido el Convento de San Francisco en el Instituto Nacional de Occidente, se impartieron clases y fueron sus alumnos personajes como Rubén Darío, el Dr. Luis H. Debayle, Santiago Argüello y Salomón de la Selva. Construido por fray Pedro de Zuñiga, en 1639, formaba parte de la Provincia Franciscana de San Jorge, Igual que sucedía en política, a inicios del siglo XIX, hubo serias diferencias entre los Conventos de San Francisco de León y Granada.

SE CIERRA EL CONVENTO

El 7 de septiembre de 1829, se publicó el Decreto federal, declarando que la Nación no reconocía órdenes religiosas, ni la perpetuidad de sus votos. El Decreto del 8 de enero de 1830 establece en su Arto. 1: “Quedan para siempre abolidos en el Estado, los establecimientos monásticos nombrados de San Francisco, La Merced y Recolección”.

EN EL ARTO. 7 dice: “Las Casas Conventos de los Monasterios serán destinadas por el Gobierno con acuerdo del Concejo, a objetos de enseñanza o beneficencia pública”. </i? Era entonces Jefe de Estado de Nicaragua, el coronel Dionisio Herrera.

El primer centro que se abrió tuvo el nombre de Escuela Lancasteriana, con fecha 10 de enero de 1854, el regente fue el sabio, Dr. Gregorio Juárez. Luego el antiguo convento quedó en abandono, ocurrió igual que en época en San Sulpicio, en París, que el edificio fue ocupado por menesterosos y mendigos.

EL INSTITUTO DE OCCIDENTE

Por Decreto firmado por el presidente Joaquín Zavala y su ministro encargado del despacho de Instrucción Pública, Lic. Vicente Navas, se crea el Instituto de Occidente, con fecha 7 de marzo de 1880, firmaron además como directores de la Junta de Padres de Familia, los señores Buenaventura Selva, Eduardo Terán y Leonardo Lacayo. La inauguración fue el 30 de enero de 1881.

Entre los profesores estuvieron los europeos José Leonard y Salvador Calderón. El primero, de origen polaco, era de gran saber y elocuencia, introdujo la masonería en Nicaragua, tuvo mucha influencia en Rubén Darío. En 1896, ante el anuncio de reelección del Gral. José Santos Zelaya López, hubo un movimiento en su contra en León. La ciudad fue sitiada y tomada, las tropas gubernamentales causaron serios daños en el edificio donde se acuartelaron.

DIRECTORES DEL INSTITUTO

Estimados educadores e intelectuales se desempeñaron como directores del Instituto de Occidente, algunos lo fueron en diferentes períodos, como los profesores Ricardo Contreras, Andrés M. Zúñiga, el sacerdote y poeta Azarías H. Pallais, J. Ramón Sevilla y Leopoldo Argüello. En 1905 fue director el poeta Santiago Argüello, quien había sido alumno.

Desde 1881 hasta 1963, además de los ya mencionados, se desempeñaron como directores: Agustín Duarte, Buenaventura Selva, Julio H. Cardón, Antonio Soler, José Francisco Aguilar, Santiago Ordozgoitia, Francisco Castro y don José T. Sacasa.

EL DUQUE CHOISSEUL-PRASLIN, ¿LEYENDA O REALIDAD?

Se leen tantas historias del Duque o Conde Jorge Choisseul-Praslin, noble de origen francés, que no se sabe con certeza dónde comienza la leyenda y termina la realidad, o viceversa. Lo cierto es que su historia, cierta o no, inspiró la película “El cielo y tú”, con Charles Boyer y Bette Davis.

Todos los escritos coinciden en que el Duque o Conde, como también se le llamaba, nació en París en 1805 y falleció en Metapa (Ciudad Darío) en 1882. Fue sepultado en el cementerio de la localidad, se cuenta que en un violento invierno, fuertes correntadas destruyeron varias tumbas, entre ellas la del Duque Choisseul-Praslin.

En 1847 una tragedia familiar le obligó a huir de Francia, pasando por Inglaterra, en cuya travesía figura un supuesto suicidio para disimular su fuga. Animado por la fiebre de oro partió de New York buscando la ruta para llegar a California. A mediados de 1852 se estableció en Granada y habitó la casona conocida como La Gran Francia, donde ahora funciona el restaurante.

Tratando de no ser identificado por los numerosos viajeros que pasaban por Nicaragua, viajó a Matagalpa, contrayendo matrimonio con doña Margarita Arauz Fajardo. Su primer hijo, Jorge, nació en 1854 y falleció el 13 de abril de 1942, está sepultado en el cementerio de Matagalpa, yo visité su tumba en compañía de mi amigo Eddy Kühl Arauz. Otros hijos fueron: Carmen, Margarita, Eva, Gertrudis y Benjamín. El Duque fue conocido en Matagalpa y Sébaco como médico y la gente que mucho le apreciaba, le decía doctor.

La descendencia del Duque o Conde, es conocida y numerosa, algunos familiares usan los apellidos Choisseul-Praslin, o el uno o el otro en forma separada; en el caso de las mujeres se ha perdido el apellido, incorporando el apellido del esposo, pero manteniendo el vínculo ancestral. Los primeros descendientes fallecieron pasados los noventa años. Otro, Rafael Praslin, fue asesinado por la Guardia Nacional, cuando el levantamiento de abril de 1954.

Los apellidos de origen francés se fueron mezclando con apellidos como: Prado, Lugo, Egner, Zapata, Bermúdez, Belli, Gutiérrez, Bustamante, Molina, Burgos. La mayoría residen en Matagalpa, Managua, Granada y hasta en Río San Juan, donde está Yaro Choisseul-Praslin, quien tuvo otros descendientes del Duque con la poetisa Christian Santos López.

En el año 1922 apareció en Estados Unidos de Norteamérica, el libro titulado “All this and Heaven too” que se puede traducir como “Todo esto y el Cielo también”, escrito por Rachel Fields Pedersen, sobrina-nieta de la institutriz Harriette De Luzy Desportes, quien fue acusada, junto con el Duque, de ser culpable de la muerte de su esposa, la Duquesa Altanice-Rosalba Sebastiani, quien apareció muerta a puñaladas el 18 de agosto de 1847.

Harriette viajó a Estados Unidos en 1851, luego de ser absuelta del caso, en París. En 1940 se filmó la película basada en el libro, el título en español fue “El Cielo y tú”, dura dos horas y 21 minutos. El papel del Duque es interpretado por Charles Boyer y el de la institutriz por Bette Davis. Tienen la película aquí en Nicaragua, el Ing. Eddy Kühl Arauz y la familia Vaughan-Mendieta, propietaria de La Gran Francia.

Para quienes recuerdan aquella época del cine, saben lo que significa un elenco encabezado por un Boyer y una Davis, suficiente para que los descendientes del Duque o Conde Jorge Choisseul-Praslin, tengan presente a su ancestro, quien entregó su corazón a una bella matagalpina y dejó sus restos en Metapa.

.HOTEL EL CONVENTO, EN LEON Y LA GRAN FRANCIA, EN GRANADA

Para quienes han viajado a Antigua Guatemala, a diferentes y viejas poblaciones mexicanas y californianas, no es sorpresa ver edificios que fueron conventos, en su mayoría franciscanos, y casas coloniales, convertidos ahora en hoteles y restaurantes, con toda clase de comodidades.

Lamentablemente en Nicaragua, los desastres naturales y los provocados por el hombre, más un atraso que raya en la indolencia y la indiferencia, han causado que gran cantidad de sitios históricos, viejas casonas, hayan terminado sus tejados de barro y paredes de taquezal, convertidas en ruinas.

En años recientes, un potencial auge del turismo ha dado lugar a inversiones que han restaurado y construido sitios atractivos, como el Hotel El Convento, obra de la familia Ortiz-Gurdián, esquina opuesta al Centro de Arte de la Fundación con los mismos apellidos.

En Granada, el Restaurante La Gran Francia, inversión de la familia Vaughan-Mendieta, rescató una de las pocas casonas que se salvó del incendio que destruyó gran parte de la ciudad en la época del filibustero William Walker. Allí también residió el Duque o Conde Choisseul-Praslin. Son ejemplo para nuestros inversionistas.

FUENTE INFORMATIVA

“León: la sombra de Pedrarias”, obra en dos tomos, publicada por la Fundación Ortiz-Gurdián, escrita por el jurista e historiador Dr. Nicolás Buitrago Buitrago (León 1890-1985), es de necesaria consulta sobre el tema de León. Ejerció una larga carrera judicial que culminó como magistrado de la Corte Suprema de Justicia, fue docente universitario. Diputado en la Asamblea Constituyente de 1939. Miembro de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua. Progenitor de una respetada y destacada familia. “El sabio Debayle”, Dr. Jorge Eduardo Arellano.

“Matagalpa y sus gentes”, Eddy Kühl Arauz. El libro sobre Granada del Dr. Alejandro Barberena Pérez. La Gran Francia: Patrimonio arquitectónico, del Arq. Eduardo Rodríguez Vásquez. La Gran Francia, del historiador granadino Jimmy Avilés. Datos variados proporcionados por la Lic. Ligia María Vaughan Mendieta.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí