- El día estaba como decimos los nicaragüenses “metido en agua”. Un gris ensombrecedor tapizaba el cielo por los cuatro puntos cardinales, pero esto no importaba, llevábamos estupendas noticias a Henry Dublón Reyes, el reo más antiguo del Sistema Penitenciario de Tipitapa: su libertad
Angélica Martínez R. [email protected]
Llegamos a la Cárcel Modelo de Tipitapa junto al equipo del programa Al Rojo Vivo, de la cadena Telemundo. Ellos, tras conocer la historia de Henry Dublón Reyes publicada en LA PRENSA el domingo 23 de noviembre, se interesaron tanto en el caso que realizaron las gestiones necesarias ante la Procuraduría de Derechos Humanos y finalmente consiguieron lo que en tantos años nadie había podido: la libertad de Dublón.
Aunque se trató de mantener el secreto de su libertad inminente, los rumores no se pudieron evitar y llegaron hasta él. Al llegar a La Modelo fuimos recibidos por el subcomandante Leonardo González, un poco desconsolado nos comentó que Henry estaba amenazando con matarse si la periodista de Al Rojo Vivo, Martha Barrios, no le llevaba su libertad antes de las 11:00 a.m. La angustia invadió a todos, faltaban cinco minutos para que se cumpliera el plazo.
Avanzamos de prisa por el pasillo y luego por las escaleras que llevaban hasta su galería. Un amplio pasillo se extendió a nuestra vista y de una de las celdas salió el padre Amado Peña seguido de Henry Dublón. En su rostro se dibujaba la desesperanza.
Martha saludó al detenido y acto seguido le entregó la carta que daba por hecho su libertad. Una lluvia de aplausos provenientes del resto de las celdas inundó la galería, y Henry ya no pudo contener el llanto, que contagió a los demás.
UN NUEVO COMIENZO
“Doy gracias a Dios porque todavía tengo fuerzas para trabajar, me siento agradecido con ustedes…”, expresó el ciudadano miskito, que pasó 23 años detenido y quien asegura que su condena original en Bluefields en 1980 era sólo de seis meses.
Dirigiéndose especialmente al Procurador de Derechos Humanos, Benjamín Pérez, quien hizo las gestiones ante el Juzgado de Bluefields, Dublón dijo: “Soy pobre y no tengo con que pagarte lo que hiciste, pero Dios te lo va a pagar por mí. No sé qué más decirles”, dijo entre lágrimas.
Mientras caminaba hacia su libertad sosteniendo con manos temblorosas el documento que le abría las rejas de su largo encierro, la incertidumbre por el futuro lo comenzó a inundar.
“¿Adónde voy a ir? ¿Y mi familia? No sé nada de ella”, se cuestionó. Henry Dublón asegura que estaba casado y tenía dos hijos al momento de ser encarcelado, pero hoy desconoce el paradero de ellos.
Al respecto, el Procurador de Derechos Humanos, Benjamín Pérez, lo tranquilizó. “Ya orienté a nuestro representante en Puerto Cabezas (de donde Dublón es originario), para que te ayude a encontrar a tu familia”.
Una pequeña ayuda monetaria aportada por el Procurador y la cadena Telemundo le dieron el respiro necesario para salir caminando erguido. “No sabía cómo regresarme a mi pueblo, sin un peso en la bolsa”. Tras la bendición del padre Amado Peña y una calurosa despedida de sus compañeros de encierro, Henry Dublón fue llevado por el equipo de Telemundo a realizar un paseo por las viejas calles de Managua, hoy nuevas para él.
“NICARAGUA ESTÁ EN DEUDA CON HENRY”
“Este hombre es el acreedor de todos los nicaragüenses, está en capacidad de acusar a toda la República de Nicaragua y puede enjuiciar a todas las autoridades. Él representa un llamado a la conciencia nacional, porque todos ayudamos a convertirlo en una víctima. A todos nos compete indemnizarlo”, afirmó categórico el procurador de Derechos Humanos, Benjamín Pérez.
“Lo que a él le pasó fue posible gracias a la indolencia, una apatía que yo llamo delictiva de parte de las autoridades. Los jueces tienen la obligación de inspeccionar las cárceles para hacer que una persona que ya cumplió su condena, salga libre. Este es un señalamiento para todos los jueces de Nicaragua, ellos tienen la obligación de llegar aunque sea un sábado al mes y darle solución a este tipo de situaciones”.
Añadió que dará seguimiento al caso e hizo un llamado a aquellas personas que se han visto beneficiadas por el sistema de justicia. “Aquí hay personas que han sido favorecidas por la justicia y están felices en sus casas, todo el mundo sabe quiénes son, ahora tienen la oportunidad de devolver un poco de lo mucho que han recibido, a personas como Henry. Haz a otros lo que quieras que hagan contigo”.
23 AÑOS EN PRISIÓN
Henry Dublón Reyes, de 56 años, fue condenado en 1980 por el delito de asesinato atroz, tras haber participado en la muerte de una familia (padres e hija) en una finca cercana a Bluefields, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS).
“Como juez ejecutor conocí, a través de LA PRENSA, del caso. Valoré que Henry Dublón tiene derecho a la libertad condicional por haber acumulado el tiempo previsto por el artículo 108 del Código Penal, que establece que con las tres cuartas partes de la condena cumplidas puede gozar de ese privilegio”, expresó la Juez de Distrito de lo Penal de Bluefields, Maura Lila Montoya Moreno.
“Él fue condenado a 30 años por participar en la muerte de unos campesinos en los alrededores de la ciudad de Bluefields, fue condenado por asesinato atroz, cometido en contra de la familia de quien en vida fuera la señora Karen Tucker. Eso es lo que consta en autos”, aclaró la judicial.
Durante su estadía en la prisión aprendió a leer y escribir, gracias a los oficiales del centro dedicados a la reeducación penal, no obstante, de acuerdo a sus palabras, nunca durante todo este período contó con los favores de un abogado, ni de su familia, solamente contó con la esperanza de que algún día saliera en libertad, y que lo logró gracias a que un día (el 23 de noviembre) la juez Maura Lila Montoya leyó su historia en LA PRENSA.
(Con la colaboración de Sergio León)