- Tres nicas exponen títulos mundiales hoy, en una jornada sin precedentes en la historia deportiva del país
Edgard Tijerino M.Enviado especial
ATLANTIC CITY.- Están ansiosos, hambrientos, con su sangre fluyendo acelerada. Precisamente como debe subirse a un ring.
Ricardo Mayorga, impactante con su arrogante intrepidez; Rosendo Álvarez, tan impetuoso como el oleaje de un mar rugiente y tratando de robarle brillo a las estrellas; y Luis Pérez, capaz de tronar, lanzar rayos y abrir sepulturas, esperan imponerse esta noche en el cuadrilátero del Boardwalk Hall, del Hotel Ballys.
Es una noche histórica que no puede desembocar en algo triste. Ellos tienen un significado para los nicaragüenses que va más allá de lo estrictamente deportivo, y por admiración quisieran cobijarlos con sus esperanzas.
El boxeo tiene esa ventaja. Puede producir algo grandioso desde las entrañas de la pobreza.
¿De dónde emergieron Alexis y Gazo, y todos los campeones mundiales que ha tenido Nicaragua?
Nunca imaginamos llegar a estar en este punto: tres nicas dominando un escenario deportivo mundial.
El “Sí, se puede” vale cuando los vemos en pie de guerra. Por una noche, los nicaragüenses estarán unidos por un sentimiento. Algo que no podrá ser estropeado ni siquiera por un antojo de los diferentes poderes del Estado.
¿Por qué debe ganar Mayorga? Tiene una exhuberante fortaleza para golpear y recibir, y es capaz de avanzar alegremente por un campo minado atacando sin pausas y sin medir riesgos. Uno piensa, pese a ciertas advertencias, que Cory Spinks no podrá aguantarlo.
¿Por qué Rosendo prevalecerá? Es al revés y al derecho, el mejor peleador del planeta en las categorías pequeñas, y Burgos no es una aproximación de El Finito, y posiblemente tampoco del “Beibis”. Rosendo, encendido, asegura un ring en llamas.
¿Y Luis Pérez? Se ha preparado acuciosamente para cualquier nivel de violencia que proponga Félix Machado. Ahora lo conoce y, pese a su inactividad, el trabajo desplegado tan intensamente lo hace sentirse como Aquiles.
Puede ser una gran noche para todos. Este paisito, se la merece.