Dr. Omar Maradiaga A.
Ver al señor Arnoldo Alemán prácticamente libre, teniendo como cárcel la amplitud de todo un municipio es una bofetada contra el pueblo del sistema judicial y los dos partidos políticos más fuertes de Nicaragua. A pesar de que ya fue condenado, el ex gobernante considerado el más corrupto de Nicaragua en toda su historia se moviliza libremente gracias a un nuevo y bochornoso pacto.
Los señores políticos deberían acordarse que hemos vivido poniendo la otra mejilla desde hace varios años. Un pueblo decente, aguerrido y valiente como el nicaragüense tiene un límite de tolerancia.
Matagalpa