Ramón Salgado Valle
Lo de Arnoldo Alemán está medio hecho. Cárcel con todas las comodidades de su propia casa, no es verdadero presidio. Lo de Byron Jerez es una sentencia incalificable. Nicaragua entera debe protestarla. La juez Méndez no vio los voluminosos documentos que prueban la culpabilidad del mencionado señor, ni escuchó los alegatos que en su contra presentó el procurador Iván Lara.
A Daniel Ortega los nicaragüenses jamás le daremos el voto para que nos vuelva a “desgobernar”.