- No hay proyecto definido para reemplazar tubería de asbesto y cemento, sostienen autoridades de Enacal
- De los más de 1,500 kilómetros de tubería sólo contemplan cambiar 40 ó 50
Moisés Martínez [email protected]
No existe un proyecto definido para el reemplazo de la tubería del agua potable en Managua, de la cual se considera que en más del 90 por ciento se encuentra obsoleta.
Autoridades de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) reconocieron que el reemplazo de la tubería de agua potable en la capital es sólo parte integral de otros proyectos de esa institución.
De acuerdo al gerente de Enacal, Alberto Avellán, se pretende reemplazar solamente entre 40 a 50 kilómetros de tuberías en la red capitalina para el próximo año, la que se estima en más de 1,500 kilómetros.
Este reemplazo de tubería forma parte de un proyecto de 316 millones de córdobas que también comprende el mejoramiento de los sistemas de conducción e hidráulicos de la red de distribución capitalina.
“Se están modificando las condiciones de operación, pero eso hay que hacerlo programado, el reemplazo de las tuberías tiene que ser bien planificado porque requiere mucha inversión, por lo que nos va a tomar un buen tiempo”, explicó Avellán.
ZONA BAJA CON TUBOS MÁS VIEJOS
Sin embargo, Avellán mencionó que Enacal tiene un plan para el reemplazo de la tubería en un período entre el 2004 al 2008, pero no se puede definir cuántos kilómetros cambiarán por año porque aún no cuentan con una partida presupuestaria definida para este plan.
Por su parte, Mario Montenegro, gerente de Operaciones de Enacal, reveló que la tubería más vieja se encuentra en la parte baja de Managua.
“Tenemos planes para reemplazar la tubería, pero tenemos que ir viendo cuáles son los puntos en los que se encuentran las tuberías más viejas y dañadas, para ver las medidas”, agregó.
Montenegro estima que de 400 a 700 kilómetros del total de la red en Managua tienen que ser cambiados en el menor tiempo posible, por la alta fragilidad que tienen.
ASBESTO Y CEMENTO
La mayoría de las tuberías de Managua están hechas de asbesto y cemento, materiales que han dejado de utilizarse en otros países, por las supuestas afectaciones a la salud que ocasionan.
Sin embargo, Montenegro aseguró que el asbesto no puede afectar a la salud por medio del agua potable, ya que sus repercusiones sólo se dan si éste es aspirado.
“La razón de los reemplazos es porque hay que ir renovando con materiales que sean más resistentes y seguros ante fugas, como es el caso del polietileno”, indicó.
ALTO NIVEL DE PÉRDIDAS
De acuerdo a Alberto Avellán, gerente general de Enacal, las constantes fugas en la red de tuberías de Managua junto a las fugas domiciliares y las conexiones ilegales, ocasionan que un 50 por ciento del agua distribuida, no sea facturada, lo cual pretenden reducir hasta un 20 por ciento.
“En una primera etapa pretendemos reducir a un 40 por ciento el agua no facturada y a medida que pasa el tiempo con mejor utilización de nuestro sistema de distribución, llegaremos a una disminución del 20 por ciento, meta bastante ambiciosa en comparación con otros países”, dijo.