Miguel FloresCORRESPONSAL/ [email protected]
David Ramón Altamirano Acuña, de seis años, manipuló el martes una bomba de fabricación artesanal, la explotó y casi le desbarata la mano derecha. Sufrió factura del pulgar y los médicos tuvieron que remodelar el muñón del tercer dedo.
“El doctor Roberto Valle, ortopédico que operó al niño, le reconstruyó la mano; en la cara presentaba charneles impregnados”, dijo el doctor Pablo Brenes, de Emergencia del Hospital Humberto Alvarado, de Masaya.
El menor se encuentra estable en la Sala de Cirugía Mixta de Pediatría, le aplican tratamiento con penicilina cristalina, gentamicina y diclofenac.
Según doña Rosa Argentina Acuña, madre del menor, unos familiares le contaron que su hijo halló una bomba debajo de un árbol de aguacate, ubicado en el patio de su casa. Una vecina fue quien lo trasladó al hospital.
“Un dedo lo perdió y van a hacer lo posible para salvarle el pulgar, pues tenía perjudicada toda la mano, encontraron el dedito en la casa y lo tienen en un vaso de alcohol”, relató la madre, llorando.
Hasta el momento se desconoce el tipo de bomba artesanal que desbarató la mano al menor y cómo apareció en el patio. El hecho sucede 18 días después que la niña Ruth García sufriera quemaduras en todo su cuerpo producto de la manipulación de pólvora. Es el tercer caso donde un niño sufre accidente producto dela explosión de pólvora.