- Magistrada Ligia Molina dice que la justicia no debe subordinarse a grupos de poder político
- Los jueces de Madriz reclamaron estabilidad laboral, pues dicen que viven en zozobra esperando el escueto telegrama de Alfonso Valle Pastora
Martha Marina GonzálezCORRESPONSALES/ [email protected]
A propósito de la cuestionada aplicación de la justicia en Nicaragua y de ser manejada por los grupos libero-sandinistas, la magistrada Ligia Molina dio en la llaga al expresar su confianza porque los jueces trabajen de manera transparente “para que no se les pueda imputar corrupción, tráfico de influencias y la venta de la justicia como mercancía sujeta al mejor postor, mucho menos subordinada a intereses de los grupos de poder político, económico, social o religioso”, afirmó.
En un encuentro reciente con los jueces del departamento de Madriz, Molina exhortó a los judiciales a guardar los principios de respeto, lealtad y probidad, y no incurrir en prácticas antiéticas en detrimento de la justicia, las que se expresan en ofrecimientos de favores, compensaciones económicas o regalías, según dijo.
“La función jurisdiccional debe ejercerse de manera profesional, honrada, idónea, apegada a las leyes, con independencia e imparcialidad y con transparencia, garantizando el principio de legalidad, constitucionalidad, protegiendo y tutelando los derechos humanos”, apuntó.
MEJORAR CONDICIONES DE TRABAJO Y ESTABILIDAD LABORAL
Los jueces locales y de Distrito del departamento de Madriz demandaron a la Corte Suprema de Justicia mejorar las condiciones de trabajo y les brinde estabilidad laboral para agilizar los procesos judiciales.
Exigieron estabilidad laboral “porque en la actualidad jueces, secretarios y personal de apoyo se mantienen en zozobra esperando el famoso telegrama escueto que firma el doctor Alfonso Valle Pastora”, indica el informe que dio a conocer el magistrado del Tribunal de Apelaciones, doctor Carlos Vílchez.
Asimismo, solicitaron el nombramiento de los jueces suplentes del departamento, incluyendo los de Totogalpa y Telpaneca que no son abogados.
JUZGADOS EN CRISIS
En Somoto, los judiciales trabajan en locales alquilados y a pesar que la Alcaldía les donó un terreno no han podido construir el complejo municipal, tampoco cuentan con un equipo de grabación y sonido para las audiencias.
Los jueces se lamentaron de no contar con clínicas previsionales para atender al personal del Poder Judicial y además no tienen un seguro de vida, a pesar de los riesgos profesionales.
Según el juez del Distrito de lo Civil, Rigoberto Córdova, en las oficinas de los juzgados carecen de teléfonos, papelería y equipos de oficina, requieren de dos computadoras, dos vigilantes y una biblioteca jurídica que sirva de apoyo a los jueces y abogados.
El doctor Córdova reconoció que ha habido retardación de justicia, porque si un secretario se enferma no tienen quien asuma por falta de dinero y “el alguacil tiene que asumir de amanuense y el amanuense de secretario, los jurados los hemos tenido que hacer de fiado”.
En el informe, los jueces aseguran que urge se acondicionen las instalaciones del complejo judicial y se manden a empastar y reparar más de 50 libros del Registro de la Propiedad Inmueble y Mercantil que se están deteriorando.
El magistrado Vílchez manifestó que los jueces se encuentran en un valladar cuando tienen que notificar a la Procuraduría, porque ésta se encuentra radicada en Estelí, lo que imposibilita un trámite judicial expedito.
w Los jueces Rigoberto Córdova, Gladis Berríos y Francisco Cano, así como tres secretarios de actuaciones y el registrador recibieron reconocimientos por su labor destacada y porque su expediente permanece impecable desde que asumieron el cargo.