Casta Tablada de Cantero
Estuve en Estados Unidos en julio de este año, y desde Los Ángeles, California, mandé 10 tarjetas postales a amigos en Nicaragua, y nadie las recibió.
El 5 de septiembre envié una caja de juguetes a Managua, a una sobrina, y no la ha recibido. Envié otras dos cajas a mi casa, en Bluefields, y nada. Mi hija envió una caja, el 31 de octubre, con luces de Navidad, y cero. Estos envíos cuestan mucho dinero, hemos reclamado al “US Post-Office” de EE.UU., y en sus registros de computación aparece que fueron enviados un día después a Nicaragua.
No es posible que tres cajas de regular tamaño se pierdan. No es justo que los cariñitos que con sacrificio enviamos a nuestros seres queridos, se pierdan. Pero lo peor es que 10 postales se hayan ido a la basura. ¿Por qué los nicaragüenses nunca podemos tener un correo de confianza y seguro? Aquí todo parece yoquepierdismo, ineficiencia, irresponsabilidad y desconfianza.
Barrio Punta Fría, Bluefields