Miskitos de la comunidad de Raití corren enloquecidos por las calles del poblado, víctimas de un síndrome propio de la región, conocido por antiguos estudiosos como la enfermedad llamada Grisi Siknis.

Caos por síndrome Grisi Siknis

Víctimas de embrujamiento en Raití llegan a 61 Marcio VargasCorresponsal ANSA y consultor OEAEspecial para LA [email protected] De acuerdo a los más recientes datos llegados este miércoles por la tarde desde la lejana, pobrísima, oscura y misteriosa población de Raití, en la punta de la frontera con Honduras, en la ribera del río Wankig (o […]

  • Víctimas de embrujamiento en Raití llegan a 61

Marcio VargasCorresponsal ANSA y consultor OEAEspecial para LA [email protected]

De acuerdo a los más recientes datos llegados este miércoles por la tarde desde la lejana, pobrísima, oscura y misteriosa población de Raití, en la punta de la frontera con Honduras, en la ribera del río Wankig (o Coco), unos 380 kilómetros al noreste de Managua en línea recta, ya hay más de 60 personas enfermas de lo que la medicina en Managua ha tratado de explicar como “histeria colectiva”.

Pero los poco más de dos mil miskitos (miskitus, porque en el alfabeto miskut no existe la “o”) que habitan normalmente en esta inhóspita comunidad están al borde del caos, tratando de controlar este brote de un síndrome ancestral propio de esas zonas indígenas, descubierto hace siglos, pero estudiado por especialistas ingleses y norteamericanos a partir de los años 50 del recién pasado siglo XX.

En miskito el síndrome se llama Grisi Siknis (casi intraducible al español), que tiene que ver con actos de brujería de parte de los llamados “sukia saura nani” (brujos malos, siendo nani sólo una forma de pluralizar) que por vendettas, enemistades o simple acción vandálica que pretende hacer saber sus poderes, de una forma tan salvaje, para medirse con los “sukia pain nani” (brujos buenos) o “sukia yamni” (bruja o curandera buena).

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