Consuelo Sandoval [email protected]
El nuevo acuerdo político entre liberales y sandinistas retrasará la discusión y aprobación del Presupuesto de la República del 2004, debido al intenso cabildeo que mantienen las bancadas mayoritarias para reacomodar las asignaciones de las instituciones y permitir aumentar las partidas de los sectores sociales propuestas por el FSLN.
El coordinador de la bancada sandinista, Edwin Castro, dijo que el dictamen presupuestario podría ser concluido la próxima semana y someterlo a discusión y aprobación ante el plenario entre el nueve y el trece de diciembre, es decir, dos días antes que el ministro de Hacienda, Eduardo Montealegre, viaje a Washington a presentar los últimos requisitos ante los organismos financieros internacionales para que Nicaragua ingrese a la HIPC.
La vocera del Ministerio de Hacienda, María Gabriela Vega, declaró que Montealegre desconoce de la decisión legislativa de postergar la discusión y aprobación del presupuesto en el Parlamento y que por lo tanto prefería no pronunciarse.
Castro aseguró que continuarán propugnando porque la Comisión Económica aumente las partidas presupuestarias a los maestros, el Ejército, Policía, Universidades y el Sistema Penitenciario, entre otros.
RESPETARÁN TECHO, PERO…
Su colega Bayardo Arce dijo que la aprobación del presupuesto, casi al concluir la presente legislatura, no pondrá en riesgo la condonación del ochenta por ciento de la deuda externa.
“Se va a sujetar al techo que el gobierno negoció con el Fondo Monetario Internacional (FMI), va a respetar la correlación corriente con gasto de capital que son los requerimientos que el FMI ha hecho al país, cuando tengamos acercadas posiciones entre los diputados vamos a invitar al ministro de Hacienda para escuchar sus comentarios sobre las cosas que hayamos consensuado”, manifestó Arce.
El jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, coincidió con Arce en que respetarán el techo presupuestario, no obstante, admitió que valorarán la modificación presupuestaria al proyecto original que presentarán los sandinistas, a fin de elaborar un dictamen de consenso.
Quiñónez, que varió radicalmente la posición que tenía acerca del proyecto presupuestario original, responsabilizó al presidente de la Comisión Económica, diputado Alfredo Gómez, de la bancada Azul y Blanco por el retraso en el análisis de la propuesta gubernamental por una supuesta falta de beligerancia.
“Si tuviéramos un presidente de la Comisión Económica con liderazgo y representatividad, el señor Alfredo Gómez, ya hubiera convocado todos los días a la Comisión Económica y el presupuesto lo deberíamos estar viendo y ponerlo en agenda la próxima semana y no necesitamos esperar hasta el 15 de diciembre para su aprobación”, justificó Quiñonez.
PETICIONES POR “DEBAJERA”
El jefe de la bancada liberal, Enrique Quiñónez, admitió que hay instituciones que llegan a solicitar más presupuesto “por debajera” lo que para él refleja la “pérdida de institucionalidad”.
“El que llega, lo hace como una carta al Niño Dios pidiendo que para poder operar necesitan 120 millones de córdobas más, hasta se ha perdido la institucionalidad porque órganos como el Ejército y la Policía que dependen del Ejecutivo, llegan por debajera a pedir que se les quite a otros y que se les dé a ellos y no debiera estar la Policía y el Ejército, sino que debiera estar el ministro de Defensa y de Gobernación y valorar si ellos necesitan un presupuesto extra”, cuestionó.
Dijo que las demandas presupuestarias institucionales adicionales superaron los 1.200 millones de córdobas.
LLEGÓ EL MOMENTO
“Llegó el momento en que las dos fuerzas mayoritarias de la Asamblea Nacional, asumamos nuestro rol serio por Nicaragua de poner a disposición esos ochenta votos que son necesarios para crear un consenso. Vamos a respetar el techo, vamos a valorar qué es lo que quiere el Frente Sandinista para que podamos sacar un dictamen de consenso”, destacó el jefe de la bancada del PLC, Enrique Quiñónez.