Edgard Rodriguez C. [email protected]
En ruta hacia la recta final de la campaña de 1988, los Medias Rojas de Boston deseaban ponerle el seguro a su pase a los play offs y no vacilaron en sacrificar el futuro pensando en el presente.
De modo que extrajeron de la rotación de los Orioles al derecho Mike Boddicker, ganador de 20 juegos cuatro años atrás, pero entregaron a Brady Anderson y al joven prospecto Curt Schilling.
Boston fue barrido por los Atléticos de José Canseco y Mark McGwire, y Schilling se volvió uno de los mejores lanzadores de los últimos tiempos, sólo que debía tenerse cierta paciencia con él.
15 años después de aquella transacción, los Medias Rojas quieren a Schilling de regreso y están dispuestos a abrir su chequera, tanto como sea necesario, a fin de recapturar su brazo derecho.
¿Qué les parece? Pedro Martínez el lunes y Curt Schilling el martes, con Derek Lowe para el miércoles. Y la terrible batería electrizando multitudes en el viejo pero acogedor Fenway Park.
Cuando Martínez aterrizó en Boston, ya Roger Clemens se había marchado a Toronto. Así que no hubo modo de juntar a esa pareja de monstruos, que han hecho estregados con su poder.
Pero ahora no quieren dejar ir el chance de contar con Schilling en su staff, lo que podría ser equivalente a otro aterrizaje en los play offs, pero con oportunidades de avanzar más allá.
Ambas partes tienen hasta hoy a las cinco de la tarde para tomar una decisión y aunque Boston se ha movido con su plana mayor hacia Arizona, aún hay dudas sobre qué decidirá Schilling.
Hace unas semanas durante la reunión de gerentes de equipos en Phoenix, Schilling dijo que no iría a Boston. “Mi bola rápida y el Fenway Park, no son una buena mezcla”, dijo entonces.
A la vez aclaró, que su primera opción era Filadelfia, donde él y su familia tiene una casa. Luego habló de los Yanquis y situó en un distante tercer lugar a los Medias Rojas.
Sin embargo, una buena oferta podría hacerle cambiar de parecer, pues su punto ha sido, que no sale de Arizona sin una extensión contractual garantizada.