Roberto Amador N.
Cuando los sandinistas perdieron las elecciones ante doña Violeta Chamorro, pensé que Nicaragua al fin sería libre de la injerencia nefasta de éstos. Cuando Daniel Ortega dijo que gobernaría desde abajo no le di mucho crédito, pero con el tiempo y los hechos los pactos con el doctor Alemán y su manipulación del sistema judicial, electoral, etc., me doy cuenta que hay una situación grave en Nicaragua y los que hemos defendido la democracia debemos hacer causa común ante esta amenaza.