- “Con bolígrafos y Constitución”, oposición lanza desafío al Presidente venezolano, recogiendo firmas para un referendo revocatorio
- Acción de antichavistas es llamada el “refirmazo”, por la anterior recogida de firmas que fueron anuladas
Pascal FletcherReuters
CARACAS.- Los adversarios del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijeron el miércoles que esgrimirán las democráticas armas del “bolígrafo y la Constitución” el fin de semana, en una recolección de firmas clave para pedir un referendo revocatorio de su mandato.
En una campaña nacional de cuatro días desde el viernes, la dividida pero determinada oposición tratará de reunir los 2.4 millones de firmas necesarias para activar la votación sobre el mandato de Chávez, que podría celebrarse en abril.
El llamado “refirmazo” será la mayor prueba para el presidente desde que fue brevemente derrocado en abril del 2002 y luego sobrevivió a un paro de dos meses que causó una recesión económica en el quinto exportador mundial de petróleo.
“Nuestra arma es el bolígrafo, nada más”, dijo el general retirado Manuel Rosendo, quien fue uno de los jefes militares de confianza de Chávez y se unió a la oposición el año pasado tras ser dado de baja por el presidente, acusado de apoyar el golpe.
“Estamos jugando con la Constitución en la mano’’, dijo a periodistas Antonio Ledezma, otro miembro de la coalición opositora conocida como Coordinadora Democrática.
Líderes de la oposición, cuyo primer intento de convocar al referendo contra Chávez fue rechazado en septiembre por las autoridades electorales, dijeron que recogerán las firmas en cerca de 2,700 centros en todo el país petrolero, desde los Andes en el oeste hasta el delta del Orinoco en el este.
“Estamos confiados que el proceso del ‘refirmazo’ va, es indetenible’’, dijo Ledezma.
Las encuestas más recientes muestran que dos de cada tres venezolanos votarían para sacar del poder a Chávez.
Pero el jefe de Estado, quien llegó al poder tras ganar con abrumadora mayoría las elecciones de 1998 –seis años después de liderar un fallido golpe de Estado– dice que los sondeos están manipulados y vencerá en las urnas cualquier desafío opositor.
Sin embargo, el antes masivo respaldo popular a su gobierno “revolucionario” ha declinado a medida que una elevada inflación y un creciente desempleo empujan a más venezolanos a la pobreza.
Sus enemigos políticos lo acusan de gobernar como un dictador y de tratar de imponerle a Venezuela un sistema comunista como el de Cuba. El los etiqueta de “golpistas” y de opuestos a su “revolución” en favor de los pobres.
EL “FIRMAZO”
Un “firmazo’’ rival convocado por chavistas el fin de semana pasado, que buscaba pedir referendos revocatorios contra 38 diputados opositores, no logró convocar un apoyo masivo visible. Chávez alabó el “firmazo” de los oficialistas como una “tremenda victoria”, pero los líderes opositores descartaron esas afirmaciones.