- Fieras arrebatan invicto de Rostrán y se mantienen en la cima
Gerald Hernández [email protected]
Las Fieras del San Fernando arrebataron el invicto del mejor serpentinero de la liga, Olman Rostrán, al derrotar 6-5 al Chinandega para afianzarse en el primer lugar del Campeonato Nacional de Beisbol de Primera División.
Obviando cuadrangulares de Juan Oviedo y Freddy Chévez, el derecho Emiliano Sánchez (2-0) superó a Rostrán (2-1), quien se mostró frágil por primera vez esta temporada.
Después de 14 argollas consecutivas en dos salidas, Rostrán perdió su encanto ante el San Fernando, que de entrada lo agredió con una carrera, mediante boleto y robo del lead off Yasmir García, más sencillo productor de Yáder Hodgson.
Rostrán levantó su pitcheo, pero justamente después que Oviedo y Chévez se volaron la cerca en el cuarto episodio para voltear la pizarra, volvió a aflojar.
Con dos outs y las bases congestionadas en el quinto, Norman Cardoze le devolvió la delantera a las Fieras con un imparable empujador de dos carreras que puso el marcador 3-2.
Rostrán explotó en el sexto, perjudicado por un error del campo corto Ángel Romero y sacudido por hits de Humberto Macías y Jaime Soza, con los que el San Fernando amplió su ventaja a 5-1.
Emiliano se fue a las duchas después de cinco entradas, pero el relevista Noel Castellón no pudo sacar out mientras los occidentales apretaban el score 5-3 en el sexto, provocando la aparición de Heriberto Vivas, quien cerró el juego y se apuntó el salvamento, rescatándose a sí mismo en el noveno episodio, cuando dos outs, las bases llenas, el conteo de bolas y strikes al máximo, y el juego a favor de los masayas por la mínima diferencia, dominó a Arnoldo Chévez en rola a la intermedia.
AVERIADO
Olman Rostrán tiró 5.1 entradas, permitió 7 hits y 5 carreras, 3 de ellas limpias que dejaron su efectividad en 1.40. Emiliano Sánchez lanzó 5 innings para 3 hits y 2 anotaciones.
Las Fieras dieron 10 hits, entre ellos dos de Hodgson, Cardoze, Rivas y Macías. El Chinandega ligó 8 cohetes, la mitad de ellos repartidos entre Chévez y Oviedo.