Copito

Marlon Navarrete Espinoza En el Zoológico de Barcelona, España vivía “Copito de Nieve”, el único gorila albino en su especie. Su cara era brillante como el sol y su piel blanca como la nieve. Era el centro de atracción por ser raro y especial, pero sus cualidades le valieron para vivir cautivo. Copito rondaba ya […]

Marlon Navarrete Espinoza

En el Zoológico de Barcelona, España vivía “Copito de Nieve”, el único gorila albino en su especie. Su cara era brillante como el sol y su piel blanca como la nieve. Era el centro de atracción por ser raro y especial, pero sus cualidades le valieron para vivir cautivo.

Copito rondaba ya 40 años a pesar de que muchos de su especie viven apenas los 20. Fue rescatado de unos cazadores en las cercanías del río Muni, Guinea Ecuatorial, antigua colonia española y el único país africano que habla español. Se calcula que nació en 1964 y cuando fue capturado tenía unos dos años. Fue abandonado por su madre, mataron a todos sus parientes y quedó solo. Los 40 años de Copito equivalen a 100 años en un humano.

Desde 1966 empezaron sus problemas de salud pero hace dos años le diagnosticaron cáncer en la piel, ya que por ser blanca era muy sensible a los rayos ultravioleta. Y aunque se le buscó refugio en sombra no fue suficiente. A mediados de septiembre le dieron pocos meses de vida. Se portó como un abuelo cariñoso y poco arisco. Desde su naturaleza animal reflejó la resistencia a rendirse ante la muerte, la tragedia del destierro y el dolor del cautiverio.

Miles de personas le dieron el último adiós, como un homenaje a su especie y a él mismo. Copito de Nieve, el único gorila blanco albino del mundo, murió.

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