- Juez Margarita Romero da sus argumentos y decide mandar a prisión al ex asistente de Néstor Herrera
Mirna Velásquez Sevilla [email protected]
En prisión deberá permanecer Santos Paiz Gómez, ex asistente del ex juez Néstor Herrera, mientras dure el proceso en su contra, según determinó la Juez Sexto de Distrito Penal de Audiencia, Margarita Romero, en la audiencia inicial desarrollada ayer.
La juez fundamentó su decisión en que se trata de un hecho delictivo grave que merece una pena privativa de libertad, puesto que hay suficientes elementos para establecer que el acusado Paiz, es conocedor del hecho.
Paiz Gómez es acusado de encubridor del asesinato de Tania Silva Reyes. Días atrás decidió entregarse voluntariamente a la justicia y enfrentar el juicio, por el delito de parricidio.
Refirió la juez, además, que existe peligro de evadir la justicia porque, antes, ella misma giró una orden de captura contra Paiz y fue hasta después que él decidió ponerse en manos de la justicia.
La juez admitió la acusación y consideró que hay méritos para remitir el caso a juicio, mismo que está programado para celebrarse a primera hora del 24 de diciembre.
SE DECLARA INOCENTE
“Me presenté de manera voluntaria ante la fiscal (Nubia Arévalo) para decir la verdad, y por estar diciendo la verdad se me está imputando este delito porque supuestamente una persona miró parquearse al doctor Herrera frente a su casa, a la una de la tarde, momento en que se encontraba conmigo y veníamos de Tipitapa”, declaró Paiz.
Afirmó que no tiene temor y recalcó que el día del asesinato estuvieron en Tipitapa en un Juzgado y, después de las diligencias realizadas allá, retornaron a la empresa para la cual trabajaban, Materiales y Construcciones S.A. (Mayco).
“Si supuestamente el doctor Herrera llegó a su casa a la una de la tarde, ¿dónde me quedé yo? Él hubiese tenido un tiempo para ir, un tiempo para realizar el hecho, un tiempo para haber llegado a traerme nuevamente y ese tiempo no cabe”, expresó.
PROTECCIÓN DE TESTIGO
La fiscal Nubia Arévalo adelantó que solicitará a las autoridades brindar protección a una testigo que se ha constituido como clave en el proceso. Ana María Reyes, empleada doméstica de la casa vecina de la joven asesinada, observó a Néstor Herrera cuando entró a su casa a la hora probable del asesinato.