Edgard Rodríguez C. [email protected]
Adolfo Álvarez parecía una leyenda en construcción a inicios de los ochenta. Y lo fue. Sólo que su hegemonía resultó breve porque su poderosa escopeta zurda comenzó a flaquear y a la vez, se dio el retorno en actitud estelar de Julio Moya, quien se colocó al frente de todos los carabineros.
Álvarez era potente y agresivo, tenía mucho fuego adentro. Moya se mostraba más sereno y con mejor dominio de la zona de strike, y a la larga, resultó más duradero, pese a no cuidarse mucho.
Pero desde los días de Moya, no hemos tenido un astro de la colina verdaderamente hegemónico en su dominio, y sobre todo, con una presencia firme y durable en la cima de las consideraciones populares y de los expertos, como el mejor lanzador del país. Ha habido una seguidilla de “ases”. Álvarez se transformó en un exitoso bateador y Moya comenzó a conspirar contra su carrera, al punto que pronto estaba fuera de circulación. Entonces Diego Raudez tomó la estafeta y se situó al frente con su bola submarina y la picardía que electrizó las tribunas y enfadó a sus rivales.
Y cuando Raudez cancaneó, Barney Baltodano estaba listo para hacer estragos con sus disparos dormilones y se mantuvo durante un buen período. Pero luego flaqueó, entonces vino la época de Epifanio Pérez, quien impuso su autoridad y destrozó una serie de registros de vieja data.
Justo después de “Chepanón” comenzó el desfile: Orlando Cuevas, Marvin Zelaya, José Luis Quiroz, Daniel Miranda, Freddy Corea y Julio Raudez, entre otros. ¿Quién es ahora el “as”?
Pensar en Olman Rostrán porque lleva par de éxitos sería una interpretación simplista. El moreno de Chinandega, ha sido el lanzador más consistente de la Selección todo el año. Lo más próximo a un tiro seguro, dentro y fuera del país.
Un candidato obligado es William Juárez, potente carabinero que intenta ajustarse. No hay que perder de vista a Devorn Hansack, fuerte y valiente, igual que Aristides Sevilla, el chavalo de los Leones que no sabe qué cosa es el miedo.
Por el momento, el astro es Rostrán.