- Un delincuente se quedó con la niña en el taxi y el otro entró con la mujer al banco, para retirar el dinero de la tarjeta de crédito
Carlos Martínez Morán [email protected]
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Secuestran a su hija y le sacan US$3 mil
| Un delincuente se quedó con la niña en el taxi y el otro entró con la mujer al banco, para retirar el dinero de la tarjeta de crédito |
Carlos Martínez Morán
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De pronto sintió que algo metálico le golpeó levemente la cabeza. Quiso voltear para averiguar lo que ocurría, pero el timbre de una voz autoritaria le congeló las venas. “Es un asalto, no hagás mate. Entregame tus tarjetas, los billetes que llevás en la cartera… y también esos anillos que llevás puestos”.
La víctima, Heidi Elena Ortega León, por un momento se sintió aturdida, pero pronto se dio cuenta de que estaba a merced de dos sujetos que viajaban en el taxi que minutos antes ella y su hija habían abordado.
Según la Policía, en los últimos meses las tarjetas de crédito se han convertido en el blanco preferido de los delincuentes, quienes emplean todo tipo de chantaje en contra del tarjeta habiente que cae en sus garras, para sacarle hasta el último centavo.
Heidi Ortega, de 26 años, no tuvo más alternativa que obedecer la orden de los asaltantes, porque de la misma manera con que le ordenaron entregar sus pertenencias, le advirtieron que si pedía ayuda, no dudarían en matar a su niña.
La víctima había abordado el taxi, cuyo número de placas desconoce, en las inmediaciones de El Zumen, la tarde del martes pasado.
En la denuncia que interpuso en la Policía del Distrito Tres de Managua, la afectada aseguró que al subirse al vehículo se ubicó en el asiento delantero y sobre sus piernas sentó a su hija de ocho años. Estando a poca distancia de la Rotonda del Periodista, uno de los sujetos que viajaban en el asiento trasero, la intimidó con una pistola.
Luego las llevaron a diferentes lugares de Managua, pero después de un tiempo, que para la mujer y su hija fueron como un siglo, las subieron a otro taxi y las trasladaron hasta una sucursal bancaria de Banpro, cerca de la Lotería Nacional, donde uno de los delincuentes se quedó con la niña de la víctima y su compinche le acompañó al banco a sacar los tres mil dólares de su tarjeta de crédito.
Los ladrones se dieron a la fuga, pero antes le advirtieron que se abstuviera de denunciar el hecho o que se atuviera a las consecuencias.
Según la Policía, los robos con ese tipo de modalidad no eran comunes en Nicaragua hasta hace unos meses y ya registran varias víctimas por esa forma de delinquir.