Marco A. Mayorga [email protected]
El sector turismo requiere de distintas acciones internas y externa para su rápido o lento desarrollo. Debido a que la infraestructura es la base para desarrollar la industria del turismo, es importante analizar el negocio de hoteles y hospedajes; donde algunos se preguntan la razón por lo que Nicaragua es más cara que otros países.
Es muy sencillo. La ocupación es más baja, los costos de operación e insumos son más altos y la oportunidad de hacer negocios colaterales es baja o nula.
La ocupación es baja por falta de promociones constantes y efectivas en el exterior que permita incrementar la cantidad de turistas vacacionistas y que actualmente es casi exclusivo de turistas de negocios y en tránsito. El campo de promociones es muy especializado y amplio, donde el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) ha estado trabajando mucho, pero que se requiere mejorar los resultados. Levantar el interés a turistas también requiere cuidar el ambiente social interno donde los políticos y medios de comunicación tienen mucha responsabilidad en comportarse profesionalmente. Nicaragua tiene excelentes atracciones culturales y de otro tipo aún pendientes internacionalizar.
Los costos de operación son más altos por una suma de situaciones como el costo de energía, agua y comunicaciones; la falta de personal capacitado obliga a una alta rotación, los costos laborales por renuncias e indemnización no permite desarrollar ágilmente un personal eficiente, lo que exige, comparado con otro país de Centroamérica, emplear más personas por el mismo trabajo; el costo por habitación es más alto, por una serie de productos como químicos de limpieza, artículos de tocador, servicios de mantenimiento, repuestos de mobiliario y equipos, etc., están gravados con tasas más altas que Centroamérica. En definitiva no existe un enfoque de facilitar el comercio alrededor del turismo.
Poca oportunidad en hoteles de hacer negocios colaterales. Muchos hoteles y hospedajes desarrollan negocios paralelos que les permite obtener ingresos rentables que pueden subsidiar el precio de habitación.
Sólo daremos el ejemplo del bar. En Nicaragua existe una realidad poco común. El impuestos de licores es de más del 75 por ciento y seguimos con el cuento que es suntuario, pero el turista no lo considera. Costa Rica y República Dominicana que se enfocan de verdad y no a medias en el turismo, decidieron dinamizar y abaratar el comercio alrededor del turismo. Y resultó algo interesante al bajar los impuestos del licor y vinos importados, aumentaron la recaudación en más de cuatro veces, los turistas consumían licores a precios internacionales, los hoteles les va bien, rebajan el precio de habitación y se crea el flujo de turistas. Y no afectaron el ron nacional.
En Nicaragua el 95 por ciento del comercio de licores importados es de contrabando o por debajo de la mesa. Los hoteles y negocios formales deben adquirir licores y vinos importados al doble de precio del resto del mercado local, entonces no hay negocio para hotel, afecta el turismo y existe competencia desleal, es simple, no existe factura formal y castigan al comprador.
En consecuencia miles de personas y negocios consumen licores de contrabando, deben esconder compras y netas. Pierde todo mundo. Pierde el Estado porque deja de colectar cuatro veces o más lo que colecta hoy; pero sobre todo pierde el sector turismo que hemos definido prioritario.
Haciendo las cosas a medias solamente conseguiremos resultados a medias. Es urgente e importante reenfocar el turismo para lograr su rápido desarrollo, pues al final estamos perdiendo la oportunidad de trabajo para muchos negocios como hoteles, hospedajes, rent a car, artesanías, operadores, destinos turísticos, restaurantes campestres y típicos, productores de alimentos como agricultores de frutas, vegetales y ganaderos, leche y derivados, etc.
El autor es ex presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua.