- Fisk los califica como figuras del pasado, igual que Ríos Montt y Shafick Handal
Xiomara Chamorro [email protected]
El Subsecretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Dan Fisk, dijo ayer a LA PRENSA que para Estados Unidos el liderazgo del dirigente sandinista Daniel Ortega y del liberal Arnoldo Alemán, es inaceptable para su Gobierno y que las fuerzas democráticas nacionales deberían organizarse al margen de estos caudillos.
Según Fisk, el problema no es un asunto de izquierda contra derecha, sino que ambos han demostrado que sus administraciones han fracasado y han significado atraso para la población, igual que el derrotado general Efraín Ríos Montt en Guatemala o el dirigente del FMLN, Shafick Handal en El Salvador.
“Todos ellos son figuras del pasado”, dijo Fisk, quien se encuentra en Nicaragua desde principios de esta semana proveniente de Costa Rica donde discutió asuntos relativos al Cafta con las autoridades de ese país.
En Nicaragua, Fisk se ha reunido con los principales dirigentes liberales, tanto del PLC como del GUL, con los conservadores, Camino Cristiano y ex comandantes de la Resistencia Nicaragüense.
A todos ellos les transmitió el mensaje de su gobierno sobre la prioridad de unirse para ganar las elecciones municipales del próximo año y en particular las elecciones nacionales del 2006.
– Cómo encargado para Centroamérica, de su oficina, ¿cuál es la visión que su gobierno tiene de la región, desde el punto de vista político? Uno de los grandes fantasmas políticos de la región, Ríos Montt, fue derrotado en Guatemala, pero vienen elecciones en Nicaragua y El Salvador. ¿Cuáles son sus temores aquí?
– “Centroamérica está trabajando aún para consolidar procesos democráticos e instituciones democráticas. Y lo que hemos visto es que la democracia es algo que no se puede dar por hecho, es algo que hay que reafirmarlo constantemente, y lo que vimos en el caso de Guatemala fue la gente de Guatemala mostrando su compromiso a demócratas genuinos a sacar Guatemala adelante. Nosotros esperamos que el mismo proceso ocurra en Nicaragua y en El Salvador, países que tienen elecciones el año que viene. Creo que lo que nos sorprende a los Estados Unidos es cuántos personajes o personalidades del pasado, Ríos Montt, Shafick Handal, Daniel Ortega, parecen resurgir consistentemente y esos tres, por poner un ejemplo, representan filosofías del pasado, representan filosofías fracasadas del pasado y uno esperaría que una nueva generación de líderes genuinamente democráticos nazca, que pueda legítimamente y de forma creíble demandar el derecho a gobernar todos los países de Centroamérica.
Así que desde nuestra perspectiva, esto no es un asunto de la izquierda política versus la derecha política. Debería ser un asunto para los centroamericanos de quién provee la mejor visión y quién puede tomar el liderazgo más efectivo para mover a Centroamérica en cuanto a desarrollo económico, incrementando salud y educación, integrando a Centroamérica de forma más plena a una comunidad del hemisferio occidental y de la comunidad internacional y manteniéndose en el camino hacia mantener una relación positiva con los Estados Unidos. Porque desde nuestra perspectiva deseamos mantener esa relación positiva con Centroamérica”.
– En su visita a Nicaragua la información que tenemos del PLC es que usted ha venido con dos preocupaciones centrales: la desunión de las fuerzas democráticas, y otro el tema de los cohetes y el consenso que pueda alcanzarse a nivel nacional sobre este tema. ¿Cuál ha sido su planteamiento?
– “En primer lugar me encontré con miembros de la Asamblea (Nacional) y una buena representación de las fuerzas democráticas en la Asamblea. También tuve la oportunidad de reunirme con un viejo amigo, el cardenal (Miguel) Obando y también los ex miembros de la Resistencia Nicaragüense, la legítima Resistencia Nicaragüense”.
– Casi todos se dicen legítimos.
– “Algunos no lo son. Algunos son verdaderos luchadores que ayudaron a Nicaragua a moverse en una dirección positiva y algunos son Contras Gucci”.
– ¿Ralph Lauren?
– “No tengo ningún comentario al respecto. No conozco muchos nicaragüenses que vistan Ralph Lauren, pero de mayor importancia, nuestro interés es el mismo de las fuerzas democráticas en Nicaragua. Queremos reforzar el mensaje: Creemos que las fuerzas democráticas tienen mucho más en común que asuntos que los separen y que deben enfocarse en la agenda en común que es aumentar el nivel de vida de todos los nicaragüenses. Así que ese fue uno de los temas y un punto de conversación en todas mis reuniones. Reiterar que los Estados Unidos quiere trabajar con las fuerzas democráticas y que deben trabajar juntos con vigor para adelantar su agenda en común, así que especialmente en cuanto a la legislación con respecto a la HIPC y temas sobre la reforma a las leyes de servicio civil, una reforma al (Poder) Judicial que lleve a un sistema judicial creíble, efectivo, que no sea politizado, y un presupuesto creíble”.
– El PLC, que tiene una representación importante en el Legislativo, ha condicionado el futuro de una unidad de fuerzas democráticas a la libertad de Arnoldo Alemán. Se lo habrá planteado en particular la gente que representa esa línea.
– “Obviamente sí. Seré respetuoso de la confidencia que la gente compartió conmigo. Pero mi mensaje a ellos fue: el PLC en la Asamblea es el partido mayoritario. Los partidos mayoritarios tienen ciertas responsabilidades. Y deben usar esa mayoría de manera que promuevan los intereses de Nicaragua. Yo me voy de aquí convencido que hay muchos en el PLC que quieren hacer exactamente esto y que esto no tiene que ver con personalidades (personajes). Es sobre lo que es en el mejor interés de Nicaragua. Y es ahí donde necesitan continuar enfocando su atención. Porque para reiterar el mensaje del secretario (Colin) Powell y otros en el gobierno de los Estados Unidos: Así como Daniel Ortega es inaceptable para los Estados Unidos, un futuro político de Arnoldo Alemán en Nicaragua es inaceptable. Pero las fuerzas democráticas necesitan entender que estamos hablando de construir instituciones, no estamos hablando de tener un contra-caudillo (countercaudillo) opuesto a Daniel. Esto es sobre tener un partido político democrático, efectivo, que pueda promover el interés nacional. Así que mi interés era enfocar el tema durante el tiempo que pasara con diputados del PLC y de otros partidos de cómo podemos promover esa agenda en común. Arnoldo, en este punto, es una figura política del pasado de Nicaragua. Es hora de seguir adelante y algún día los sandinistas se darán cuenta que Daniel es también una figura del pasado”.
– Hay un consenso bastante tímido en la Asamblea sobre las leyes necesarias para el punto de culminación de la HIPC, por lo que usted habló con los dirigentes del PLC, ¿usted cree que ese acercamiento coyuntural alrededor de la HIPC podría moverse un poco hacia otros planos más estratégicos?
– “Uno asumiría que eso sería una consecuencia lógica. Todos con los que me reuní estaban de acuerdo en culminar exitosamente con la HIPC, es importante para Nicaragua. Y es en ese punto de culminación exitosa que el PLC en la Asamblea, Camino Cristiano, Azul y Blanco y el gobierno están enfocándose (tienen esta meta). Y hay otros temas en los que tendrán que trabajar juntos en los meses que vienen para mover adelante a Nicaragua y eso será parte de un proceso en el que se darán cuenta que es más importante para Nicaragua que continúen trabajando juntos, a enfrentarse peleando internamente, que no sirve ningún interés, sobre todo los intereses de los nicaragüenses”.
– ¿Usted cree que el PLC estaría eventualmente dejando a Alemán solo?.
– “Los diputados con los que yo hablé entienden claramente la posición de los Estados Unidos y entienden claramente que el PLC debe pasar por una transición de liderazgo propia y que tienen que hacer esto para el 2006. ¿Cómo van a lograr esto? No voy a especular sobre esto, porque todos tienen su favorito, pero entiendo que la realidad de eso se entendió, que hay que hacer esta transición”.