Hortensia Rivas Zeledón
Aunque sé que hay lugares para quejarse por fallas y/o abusos de empresas privadas y estatales de servicio público, de nada sirve hacerlo porque no resuelven o se tiene que gastar mucho tiempo, y además hay que gastar dinero en vueltas y más vueltas.
Por eso recurro a LA PRENSA a fin de denunciar una negligencia, irresponsabilidad o lo que sea, de la empresa Unión Fenosa, que cuando sus trabajadores —que se supone son expertos— instalaron una luminaria en la esquina donde yo vivo, en el barrio Altagracia, de Managua, la conectaron a uno de los alambres que van del transformador a mi casa. Como consecuencia, cuando se fundió la luminaria provocó un cortocircuito que me dejó a oscuras y sin energía eléctrica, causándome graves molestias y perjuicios.
Esto ocurrió el jueves 13 de noviembre por la tarde. Me comuniqué varias veces con Unión Fenosa para reportar el daño y pedir que lo repararan de inmediato. Las personas que me atendieron (Juan, Elizabeth, Yahaira y Jeanine) me decían en cada ocasión que “ya van a llegar, su caso está priorizado”, pero sólo hasta el día siguiente, después de casi 20 horas sin energía, llegaron a restablecerme el servicio.
Ahora comprendo por qué mucha gente se queja de Unión Fenosa y piden que se les revoque la concesión y se les expulse del país. Yo también me sumo a ese clamor.