Mario José Moncada [email protected]
Las cifras oficiales indican que las importaciones de bebidas alcohólicas se han incrementado en 52 por ciento entre los primeros nueve meses del año, con respecto al mismo período del 2002, en un mercado dominado principalmente por el consumo de cervezas y vinos.
La sed de los nicaragüenses por las bebidas alcohólicas importadas, sobre todo si se trata de cervezas en botellas y vinos, sin olvidarse del whisky y el vodka, parece estar aumentando en un país donde cada vez es más común “calentarse” en cualquier día de la semana y en cualquier lugar, con tal que no falte una buena compañía.
Seguramente más de alguno de ustedes amigos lectores habrá aportado, no su grano de arena como se diría popularmente, sino su gota, al incremento en el consumo de las llamadas “bebidas espirituosas”, cuyas importaciones han crecido 52 por ciento entre enero y septiembre del 2003 con respecto al mismo período del 2004.
La cifras oficiales de la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA), indican que mientras durante los primeros nueve meses del 2002 las importaciones alcanzaron poco más de 1.4 millones de dólares, la cifra se elevó a los 2.1 millones en el mismo período del 2003.
Tal crecimiento es alentado, según dicen unos, por una mejoría de la economía nacional, bien por un aumento en el flujo de turistas, e incluso por la creencia que tomarse de vez en cuando una que otra copita de vino o de licor, ayuda a aliviar algunos males de salud.
ARRIBA LAS “CHELAS”
El director general de la DGA, Ricardo Vega, es enfático al asegurar que el 25 por ciento de las importaciones corresponde a cervezas en botellas, sobre todo de México, Estados Unidos y Costa Rica; el 24 por ciento a vinos de Chile, Francia e Italia; el 19 por ciento a whisky procedente principalmente de Panamá; y un ocho por ciento a vodka importado de Panamá y Finlandia.
El restante 24 por ciento se lo reparten las importaciones de cerveza en latas, tequila, champagne, brandy, ron, ginebra y coñac.
Sin embargo, no se atreve a asegurar cuáles son las marcas más preferidas por las sedientas gargantas nicas, pues argumentó que el negocio de la DGA se concentra principalmente en registrar las importaciones por productos en general, para cobrar los respectivos aranceles según el tipo de bebida y llevar en consecuencia un registro del país de origen.
Los representantes de las principales empresas importadoras y distribuidoras hacen sus estimaciones y coinciden en estimar que cuando de cerveza se trata la mexicana Corona puede llevarse el primer lugar; en whisky sobresale el Johnnie Walker Red Label; en vinos el chileno Santa Carolina y el Concha y Toro; en vodka el Stolichnaya y Finlandia, aunque el mercado, o mejor dicho la botella, da para todos los gustos.
ENTRE CERVEZAS Y VINOS
Mario Darce, gerente de mercadeo de Global Brands, explicó que los vinos chilenos mantienen la preferencia del público nicaragüense, al recordar que fueron los primeros en ingresar al mercado nacional en los años noventa, tras la apertura comercial con el retorno de la democracia.
“Los vinos chilenos son los mejor posicionados en el mercado nacional, siendo entre los más vendidos el Santa Carolina y el Concha y Toro”, explicó al añadir que los vinos americanos, incluyendo los argentinos y los californianos “son más económicos” en términos de precios que los vinos europeos como los franceses e italianos.
Respecto al whisky, dijo que es un producto que poco a poco va conquistando el paladar de quienes lo prueban; y sobre el vodka valoró que también es muy accesible al público por lo que “se vende bastante bien”.
Para Silvio Porta, gerente de licores importados de Casa Pellas, mismo consorcio que produce el Ron Flor de Caña, el vodka Finlandia “compite muy bien” en el mercado nica, y coincide en que los vinos chilenos en efecto mantienen su conquista.
Según Porta, el consumo de vinos se ve alentado también “por una tendencia mundial que dice que tomarse una o dos copitas, sobre todo si se trata de vinos tintos, ayuda a la salud, por lo cual creo que la gente se ha hecho eco de ello y está consumiendo más”.
Roberto Carlos Martínez, gerente de licores de Distribuidora e Importadora Nicaragüense S.A. (Disnisa), enfatizó en principio que el mercado nica es “sobre todo ronero y cervecero”, pero aseguró que efectivamente el consumo de vinos “se ha incrementado considerablemente en los últimos años”.
Enrique Brenes, gerente general de Internacional Suplidora, confió que la cerveza mexicana Corona “ha gustado mucho sobre todo en los sectores medios y altos”, lo cual le está permitiendo consolidar su presencia en el mercado nacional.
Otras marcas de vinos como Undurraga, Chardonnay y Santa Ana; whiskys como Something Special, Ballantines, Chivas Regal y Teacher; y rones como Botrán, poco a poco están entrando con mayor fuerza al mercado nacional.
Los tequilas Cuervo y Sausa, también están ganando terreno.
TURISMO AYUDA
El turismo de convenciones y de negocios, y el turismo en general, también han dado una mano al incremento de las importaciones y el consumo de licores importados, según valoró el presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Miguel Romero.
Recordó que últimamente Nicaragua ha sido sede de importantes eventos internacionales como convenciones y encuentros regionales de arquitectos, empresarios, club rotarios, farmacéuticos y por supuesto la séptima ronda del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, celebrada en septiembre en Managua, entre otros.
“Regularmente en cada uno de estos eventos siempre se hace un cóctel de bienvenida y otro de clausura”, por lo que “de gota en gota” el consumo va aumentando, explicó.
Romero indicó que el flujo de turistas hacia Nicaragua también ha experimentado un crecimiento por el orden del 7.8 por ciento entre el primer semestre de 2002 y el primero de 2003.
Las estadísticas del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), indican que durante el primer semestre del año 247 mil turistas visitaron Nicaragua, en contraste con los 229 mil del mismo período de 2002.
El número de visitantes europeos experimentó uno de los mayores crecimientos por el orden del 11 por ciento, al pasar de 20,154 turistas en el primer semestre de 2002 a los 22,388 en el primer semestre del 2003, provenientes principalmente de España e Inglaterra.
Romero estimó que al final del año el flujo de turistas podría ascender a los 520 mil, los que podrían generar 130 millones de dólares. El año pasado el número de turistas llegó a los 485 mil, con 110 millones de dólares generados, recordó.
NICAS GASTAN MÁS EN “TAPIS”
Con los años, los gastos de los hogares nicaragüenses en el consumo de bebidas alcohólicas de producción nacional e internacional también experimentan una tendencia alcista, según lo demuestra el Sistema de Cuentas Nacionales del Banco Central de Nicaragua (BCN), publicado en mayo pasado.
Así, mientras en 1994 el país gastaba 563.4 millones de córdobas en el rubro, pasó a 788.4 millones en 1997, y alcanzó la cifra de 1,245 millones en el 2000.
Eso quiere decir que los nicaragüenses gastaron más en bebidas alcohólicas que en otras necesidades, como la reparación de las viviendas, compras de muebles, artefactos para el hogar, y suministro de agua, por ejemplo.
En el 2000, los 1,245 millones de córdobas gastados en compra de bebidas alcohólicas fueron casi similares a los 1,291 millones invertidos en prendas de vestir, pero muy superiores a los servicios de esparcimiento y recreación, y compra de libros, revistas y periódicos.
INDUSTRIA FISCAL
3 son los impuestos que se cobran a las importaciones de licores: el Derecho Arancelario a la Importación (DAI), el Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA)
10.6 millones de córdobas generaron en impuestos tales importaciones entre enero y septiembre de 2002
16.5 millones de córdobas entre enero y septiembre de 2003.