Tras el paso de la onda tropical número 57, se espera que la 58 y 59 sean las últimas ondas del invierno. Los paraguas seguirán siendo útiles por algunos días. (LA PRENSA/ M. ESQUIVEL)

Llovió menos en Nicaragua

Entre agosto y octubre las lluvias fueron deficitarias con relación al promedio histórico Los últimos aguaceros, de este fin de semana, los provocó una onda tropical Benjamín Blanco [email protected] A pesar que el invierno oficialmente terminó el 31 de octubre, todavía en la atmósfera hay un porcentaje de humedad que al entrar en contacto con […]

  • Entre agosto y octubre las lluvias fueron deficitarias con relación al promedio histórico
  • Los últimos aguaceros, de este
    fin de semana, los provocó
    una onda tropical

Benjamín Blanco [email protected]

A pesar que el invierno oficialmente terminó el 31 de octubre, todavía en la atmósfera hay un porcentaje de humedad que al entrar en contacto con la radiación solar durante el día, genera nubes de vapor que al atardecer o por la noche descienden en forma de chubascos.

Así lo explicó Milagros Castro, directora de Meteorología Sinóptica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), quien además informó que las lluvias de las últimas horas también fueron provocadas por el paso de la onda tropical número 57.

“Ya son los últimos sistemas generadores de lluvia de la presente estación lluviosa. Después del 15 noviembre es probable que desaparezca la formación de ondas tropicales y se instalen las altas presiones, generando condiciones de buen tiempo, es decir cielos despejados y mucho calor, aunque en diciembre tenemos la influencia de los frentes fríos”, manifestó Castro.

El director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Claudio Gutiérrez, calificó a la estación lluviosa como “normal”, sin embargo admitió que en los últimos tres meses del invierno las lluvias fueron deficitarias en casi todo el país.

“Al considerar la estación lluviosa en todo su conjunto, es decir tomando en cuenta los dos sub períodos, uno que va de mayo a julio y otro de agosto a octubre, podemos decir que fue un invierno normal, con déficit pequeños y excesos moderados”, explicó Gutiérrez.

Entre mayo y julio se observó que las precipitaciones estuvieron por encima de la norma histórica, incluso sobre los pronósticos que hizo el Ineter a finales del mes de abril. Incluso, a excepción del Pacífico occidental, las predicciones del Ineter fueron sobrepasadas.

CAUSAS DEL DÉFICIT

Sin embargo, la mayor discrepancia ocurrió en el período de agosto a octubre, cuando las lluvias fueron deficitarias en todo el territorio nacional, siendo el Pacífico central y el norte las zonas del país más castigadas.

Entre las causas del déficit de lluvias en el segundo sub período, Gutiérrez consideró que obedecieron a características atípicas, como el enfriamiento de las aguas del Océano Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México, y la otra fue el fortalecimiento del anticiclón marítimo.

“El anticiclón marítimo son zonas de la atmósfera que presentan mayor presión que las zonas adyacentes (terrestres), y en consecuencia esto redujo la formación de ondas tropicales y se debilitaron las que se lograron formar”, señaló Gutiérrez.

MENOS HURACANES

La temporada de huracanes fue menos activa de lo que habían pronosticado los centros mundiales de predicción climática, principalmente el pronóstico del doctor William Gray, de la Universidad de Colorado en Estados Unidos y el de la Agencia Nacional Atmosférica y Oceanográfica (NOAA), también de EE.UU.

En abril de este año, el doctor Gray dijo que en 2003 se esperaban 12 tormentas tropicales, de las cuales ocho alcanzarían la categoría de huracán y de los ocho huracanes, tres serían intensos.

En la práctica se han formado 14 tormentas tropicales, de las cuales sólo cinco evolucionaron a la categoría de huracán y de los cinco, tres fueron intensos.

“Aunque la cantidad de tormentas tropicales está dentro del rango que pronosticó la NOAA, en general se considera la temporada de huracanes menos activa de cómo se había pronosticado, además que las trayectorias de estos fenómenos fueron en su mayoría rumbo norte y noroeste, y muy poco hacia la zona de Centroamérica, lo que alejó más las posibilidades de lluvias en el segundo sub período del invierno”, explicó Gutiérrez.

EL DÉFICIT

472 milímetros (mm) de lluvia registró el Pacífico Central (Managua, Masaya y Carazo) entre agosto y octubre, mientras la norma histórica es de 650 mm.

293 mm cayeron en la región norte del país en el mismo período, mientras la norma histórica es de 463 mm.

525 mm llovieron en la región central del país, mientras la norma histórica en ese período es de 745 mm.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí