- Dos familias fueron abrazadas por la tragedia después que un hombre segó la vida de un joven que mantenía noviazgo con su hija
- “Yo no acuso a mi padre, sinceramente yo no lo acuso, que sea Dios que lo juzgue”, asegura la novia
Elízabeth Romero [email protected]
Una broma entre dos jóvenes fue la causa de la tragedia escenificada la noche del sábado en un barrio de Tipitapa, que truncó la vida de un joven y terminó de manera fatal una historia de amor.
Aparentemente la broma fue motivada por un juego de futbol, en el cual hasta ayer participarían los jóvenes por primera vez, aseguraron los testigos.
Con visible consternación en su rostro, Yesenia Lissete Estrada Torres, de 18 años, prefirió que sea la justicia divina quien juzgue a su progenitor Benito Estrada, señalado de ser el autor de la muerte de su novio Franklin René Urbina Vanegas, de 20 años.
“Que Dios haga lo que quiera, yo no estoy acusando a mi padre, el hombre que amo está muerto, ¿no? Yo qué puedo hacer, no puedo hacer nada”, manifestó impotente la muchacha.
“Yo no acuso a mi padre, sinceramente yo no lo acuso, que sea Dios que lo juzgue”, insistió Yesenia, mientras esperaba la entrega del cuerpo del muchacho.
Tras señalar: “Simplemente fue una broma, lo que pasa es que las bromas traen tragedias, porque no se saben controlar; mi novio porque era un bebé, porque un bolo es un niño. Vamos a mi papá que no se pudo detener porque era un bolo en lugar de ayudarle más bien le causó la muerte”.
TE VOY A BEBER LA SANGRE
Las palabras de Fanny Isabel Torres, de 46 años, madre de la muchacha, difieren de las afirmaciones de su hija. “Fue en defensa propia”, fueron las primeras palabras de la esposa de Estrada al comentar lo ocurrido.
La señora Torres dijo que Franklin llegó a golpear a su hijo de 16 años, a quien le gritó: “te voy a beber la sangre”. “Aquí el problema es que hay un grupo de pandilleros y lo que hace es jochar a ver quién puede más, quién sale con la boca reventada”, agregó.
Torres manifestó que cuando ella llegó al sitio donde se encontraba el grupo, distante a una cuadra de la casa, ella todavía le preguntó: “¿Franck qué te pasa?”, pero por toda respuesta obtuvo: “No, que le voy a beber la sangre a tu hijo”.
La cónyuge de Estrada expresó que todavía le pidió a su yerno que se controlara, pero éste no sólo la agredió verbalmente sino que “me metió dos trompones en el pecho”.
Torres indicó que su yerno se había dirigido a su casa en busca de un machete, pero su madre de crianza, Lucila Jiménez Huembes, escondió el arma por lo que sacó un desarmador “que con eso le iba a sacar las tripas al chavalo”.
A criterio de la mujer, su marido tenía derecho de defender a su hijo. Pero testigos del hecho negaron que la víctima portara algún desarmador.
HISTORIA DE AMOR
Mientras Yesenia esperaba pacientemente la tardía entrega de los restos de su novio, en el Instituto de Medicina Legal, relató que desde que tenía nueve años estaba enamorada de Franklin Urbina, pero el romance comenzó en serio al cumplir los 13. Fue hasta hace un año que el muchacho decidió oficializar el noviazgo pidiendo la autorización de los progenitores de su novia.
“Cuando se dieron cuenta, se oponían que yo tuviera una relación con él, pero al fin lo aceptaron, no sé ni por qué lo aceptaron y sucedió esto”, refirió la muchacha. Afirmó que ella y su novio tenían planes de matrimonio para el 27 de diciembre.
AUTOR DETENIDO
Benito Estrada, autor de la cuchillada que segó la vida de Franklin René Urbina Vanegas, de 20 años fue detenido por la Policía Nacional, la misma noche de la tragedia, luego que su hija comunicó el sitio donde su padre estaba escondido.