Lanzarán “red” jurídica a la pesca

Mario José Moncada [email protected] La Asamblea Nacional trabaja en un dictamen del proyecto de Ley de Pesca y Acuicultura con el fin de establecer el uso racional de un recurso que en 1990 aportaba apenas ocho millones de dólares en exportaciones, pero que en el 2002 superó los 103.7 millones de dólares. Desde inicios de […]

Mario José Moncada [email protected]

La Asamblea Nacional trabaja en un dictamen del proyecto de Ley de Pesca y Acuicultura con el fin de establecer el uso racional de un recurso que en 1990 aportaba apenas ocho millones de dólares en exportaciones, pero que en el 2002 superó los 103.7 millones de dólares.

Desde inicios de los años 1990 Nicaragua ha venido “exprimiendo” con mayor fuerza sus recursos pesqueros, pero para asegurarse que no se vayan a “secar” por una sobre-explotación, el Parlamento trabaja en una Ley de Pesca y Acuicultura propuesta por el Ejecutivo, que pretende incentivar el uso racional y la protección de la fauna marina y lacustre que desde el 2000 a la fecha ha generado cerca de 416.7 millones de dólares en exportaciones.

La propuesta legislativa en manos de la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea Nacional, presidida por el diputado de la Bancada Azul y Blanco, Jaime Morales Carazo, establece en principio incentivos para enfocar la industria hacia el aprovechamiento de una variedad de peces que actualmente están siendo comercializados de manera tímida, pues el sector está más concentrado en los camarones y langostas con mejores precios en el mercado internacional.

También propone la creación de una Comisión Nacional de Pesca y Acuicultura que entre otras funciones tomará medidas para la protección y conservación de los ecosistemas acuáticos; la conformación de un comité de veda; y establece los requisitos y los plazos para obtener y mantener una licencia de pesca y las multas para aquellos que las violen.

Además, confirma los derechos de los pescadores artesanales a realizar sus faenas de manera exclusiva dentro de tres millas náuticas medidas a partir de la costa y en 15 millas alrededor de las islas.

Por supuesto, el tema ambientalista no escapa, al prohibir la captura de tiburones con el propósito de cortarles sus aletas, para luego desechar el resto del cuerpo; los ejemplares de pez vela y marlin azul quedan destinados a la pesca deportiva; y confirma el uso de los llamados Dispositivos Exclusores de Tortugas.

Tales dispositivos son una especie de aros que deben colocarse en las redes de arrastre para la captura de camarones, para permitir la salida de las tortugas, condición primordial que Nicaragua debe cumplir con una certificación anual por parte de los Estados Unidos para poder exportar mariscos.

EN BUSCA DEL BALANCE

El diputado Carazo explicó que la propuesta legislativa “pretende estimular el desarrollo de la actividad pesquera dentro de un ordenamiento racional, que permita su sostenibilidad, con beneficios compartidos”, es decir, “armonizar intereses nacionales y particulares, y entre los pescadores artesanales e industriales”.

El secretario ejecutivo de la Administración Nacional de Pesca y Acuicultura (Adpesca), Miguel Marenco, está convencido que la propuesta de Ley que vendrá a modernizar una legislación de 1961, “garantiza la sostenibilidad de los recurso pesqueros y una administración de los mismos de manera más transparente”.

“Estos dos elementos van a garantizar la inversión por un lado, y por el otro que los recursos que tenemos y que ahora estamos aprovechando, no se vayan acabar”, insistió.

El sector privado apuesta porque el dictamen del proyecto de Ley que deberá estar listo en lo que resta de noviembre, brinde seguridad a quienes ya están invirtiendo en el sector, pues según sostuvo Armando Segura, director ejecutivo de la Cámara de la Pesca de Nicaragua (Capenic), las inversiones existentes rondan los 100 millones de dólares.

“Necesitamos una ley que proteja la inversión nacional, que proteja los recursos y que fomente el aprovechamiento de otros como el atún”, indicó.

En efecto, Morales señaló que Nicaragua tiene asignada una cuota anual de exportación de 5,000 toneladas de atún según los convenios internacionales, con gran potencial en el Océano Pacífico.

SABOR SALADO

Sin embargo, el sabor salado de la producción pesquera parece estar presente en el proyecto de Ley, al establecer que las licencias pesqueras serán subastadas cada cinco años por el Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific) y que su enajenación a terceros quedará prohibida, y la pesca artesanal tendrá derecho exclusivo de faenar dentro de las tres millas náuticas, lo que no es visto con buenos ojos por el sector privado.

Francisco Vannini, presidente de la empresa Central American Fisheries (CAF), argumentó que si al final en la ley quedan establecidas las subastas de las licencias, ello podría llevar “a una colombianización de la pesca en Nicaragua”.

“Sin embargo, esperamos que prevalezca el principio de los derechos adquiridos, porque si el día de mañana me quitan mi licencia de pesca, pierdo entonces la inversión que tengo en una planta procesadora, al no tener más producto”, ejemplificó.

Una evaluación sobre este sistema de subastas elaborado por el especialista Nelson Ehr-thardt y presentada a la Comisión de Medio Ambiente en octubre pasado, conforma que dicho sistema “crea una inestabilidad en las inversiones (…) y se corre el peligro de concentrar el derecho de explotación en muy pocos operadores, en general aquellos que tengan acceso a capital y financiamientos”.

Aunque lo empresarios se mostraron de acuerdo en que se mantengan los derechos de 15 millas náuticas alrededor de las islas para la pesca artesanal, no así en las tres millas establecidas a partir de la línea costera sobre todo en el Atlántico, porque según dijeron, hay zonas donde los pescadores artesanales no faenan pero que tienen potencial de camarones blancos, que la pesca industrial puede aprovechar al contar con los medios requeridos.

Miguel Marenco, director ejecutivo de Adpesca, sostuvo que se luchará porque primero se garanticen los derechos adquiridos de los pescadores nacionales que por años se han dedicado a la industria, pero también fue claro al afirmar que se reconocerán los derechos históricos de los pescadores artesanales a trabajar exclusivamente dentro de las tres millas náuticas costeras y 15 millas alrededor de arrecifes, cayos e islas.

“El objetivo primordial de la Ley es garantizar la sostenibilidad del recurso con una pesca responsable”, subrayó.

LO QUE SE DISCUTIRÁ

La propuesta de Ley de Pesca y Acuicultura consta de 132 artículos y entre otros declara que son patrimonio del Estado los recursos hidrobiológicos, las tierras y las aguas nacionales que se utilizan para el cultivo de organismos vivos acuáticos.

Las actividades de pesca y acuicultura no podrán ser monopolios ni exclusividad de ninguna persona natural jurídica, pública o privada.

Señala que toda persona natural o jurídica que demuestre capacidad técnica y económica podrá realizar actividad pesquera con fines de explotación comercial o industrial, para lo cual deberá obtener una licencia, concesión o permiso.

Advierte que los títulos que otorga el Estado con derechos a ejercer la actividad pesquera, no constituyen título negociable de parte de ninguna persona beneficiada con el mismo y no podrán enajenarse.

Asimismo, establece la creación de un comité de veda para planificar, controlar, aprobar y dar seguimiento a las vedas; que estará presidido por el ministro de Fomento, Industria y Comercio (Mific).

La propuesta legislativa también define lo que es pesca artesanal, industrial, deportiva, científica, didáctica y de subsistencia.

Como una medida para fomentar las inversiones, establece que la producción pesquera y acuícola deberá ser procesada en plantas nicaragüenses instaladas en el territorio nacional.

Igualmente, compromete al Estado a fomentar el desarrollo de una flota pesquera privada de bandera nacional y contempla que el 70 por ciento del personal de un barco deben ser nicaragüenses, aunque el diputado Jaime Morales Carazo dijo que en el dictamen final el porcentaje podría quedar en un 90 por ciento.

También se estipulan una serie de multas, siendo la más altas las de 5,000 mil dólares para los que capturen y comercialicen especies en veda; para los que realicen pesca de camarón sin llevar instalados los Dispositivos Exclusores de Tortugas en las redes de arrastre; cuando se derramen tóxicos y agentes contaminantes; se instroduzcan especies al país y se trasladen de un cuerpo de agua a otro; y cuando se pesque con elementos explosivos, venenos u otra forma de pesca destructiva.

EL MERCADO INTERNACIONAL

3.86 dólares fue el precio máximo de la libra de camarón en 2002.

17.30 dólares la libra de langosta.

2.20 dólares la libra de pescado.

16 países son los principales mercados para las exportaciones pesqueras y acuícolas de Nicaragua.

4 son los principales destinos: Estados Unidos, España, Francia y México.

171.5 millones de dólares han generado las exportaciones de langosta a Estados Unidos entre el 2000 y octubre de 2003.

73.6 millones de dólares las exportaciones de camarón de cultivo al mismo país, en igual período.

55.7 millones de dólares las exportaciones de camarón de mar al mismo mercado.

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