Luis E. Rodríguez
Hay que tener muy bajos valores morales y pocos escrúpulos para ocupar un medio de comunicación televisivo única y exclusivamente para ensalzar a un delincuente, que no sólo ha afectado a una persona sino a la totalidad del pueblo nicaragüense. Los medios de comunicación deben estar destinados a la recreación sana, información y educación de la ciudadanía nicaragüense.
No es posible que en nombre de la libertad de expresión se le haga propaganda a las actividades ilícitas de un mafioso, y que no pase nada.