Julio César Chávez, cuyo historial incluye varios títulos, aún no se rinde y peleará más.

Tras nocaut

El 22 de noviembre se mide a Willy Wise Ramiro González La Opinión LOS ÁNGELES.- Julio César Chávez, a sus 41 años de edad, ya no es aquél jovencito que cautivó a las multitudes en la década de los 80 y 90, empero, la chispa que lo caracterizó continúa acompañándolo como antaño. Chávez, ex triple […]

  • El 22 de noviembre se mide a Willy Wise

Ramiro González La Opinión

LOS ÁNGELES.- Julio César Chávez, a sus 41 años de edad, ya no es aquél jovencito que cautivó a las multitudes en la década de los 80 y 90, empero, la chispa que lo caracterizó continúa acompañándolo como antaño.

Chávez, ex triple monarca mundial, se prepara como en sus años mozos en esta ciudad fronteriza, de cara a una de las citas finales de su trayectoria cuando enfrente a Willy Wise, quien lo derrotó por decisión unánime el 2 de octubre de 1999 en Las Vegas, en un resultado que sorprendió al mundo boxístico.

La Chávez-Wise II se llevará a cabo el próximo 22 de noviembre en el Centro de espectáculos Alamar, un escenario de lujo para la despedida del ídolo azteca en esta ciudad donde llegó por primera cuando era un adolescente de 18 años, y para aquellos que no tuvieron la dicha de verlo en escena, esta será la oportunidad que esperaban.

En esta velada promovida por Promociones Zanfer y transmitida por SKY en pago por evento, Diego “Pelucho” Morales enfrentará a “Bobby Boy” Velárdez, Jorge Kahwagi a Mario Maciel y Julio César Chávez Jr., quien saldrá en busca de su segundo triunfo en su novel carrera.

“Una de las cosas que jamás intenté o busqué durante mi carrera fue salir por el nocaut, pues éste se presentó durante 85 ocasiones, pero porque lo preparé”, comentó Chávez en entrevista, durante su primera sesión de guantes en el gimnasio CREA, conducido como siempre por la mano experta de don Rómulo Quirarte, a quien respeta dentro y fuera del ring.

“Sin embargo, para esta pelea contra Wise será diferente, pues después de martirizarlo por algunos asaltos voy a noquearlo sin lugar a dudas”, aseveró “El Sultán de Culiacán”.

–¿Por qué ese deseo de venganza, y por qué lo del nocaut?

–Este tipo me agarró con un sólo día de entrenamiento y eso no se vale. Bueno, reconozco que fue mi error tomar la pelea en esas condiciones, pero a la vez se pasó de lanza, y el 22 de noviembre será una historia totalmente distinta”, explicó.

En efecto, tras ese doloroso revés, varias cosas adversas vinieron para Chávez, y al final la derrota lo alejó de los grandes escenarios de Las Vegas, que irónicamente después de ser aclamado como todo un rey, fue prácticamente expulsado, pues nunca más volvió a combatir ahí por decreto de la Comisión Atlética de boxeo de Nevada.

TRABAJO DE EQUIPO

Chávez llegó a Tijuana a los 18 años, y se formó al lado de don Rómulo Quirarte, quien ahora una vez más estará en su esquina en la despedida.

“Julio va a conseguir la condición que necesita para enfrentar a Wise poco a poco. Nos dijeron que la pelea está pactada entre 148 a 150 libras, y en dos semanas que nos queda logrará el peso, pues ya en México había trabajado un poco”, manifestó el señor Quirarte.

Y vaya que Quirarte conoce al dedillo a J.C., pero a la vez el entendimiento entre ambos es muy respetado, como cuando inició la sesión de guanteo con el mazatleco Ernesto “Baby” Zepeda, quien tendrá acción el 22 de noviembre en Anaheim ante John “Bestia” Brown.

“Estas son las reglas del juego”, expone Quirarte. “¿Te guío o te guías solo?”, pregunta.

“No, trabájeme como usted sabe”, contestó Chávez, quien realizó cuatro estupendos asaltos con Zepeda, donde brilló su gancho al hígado y su tradicional corte del ring donde era un maestro.

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