He sufrido mucho por amor

ESTIMADA PSICÓLOGA: Me es muy grato consultarle, ya que sé, que tendrá una respuesta y me ayudará muchísimo. Resulta que no he tenido suerte para nada en el amor, a los 24 años tuve mi primer novio, a los 27 mi primera relación sexual. Fue todo un caos, pero no fue con mi primer novio, […]

ESTIMADA PSICÓLOGA:

Me es muy grato consultarle, ya que sé, que tendrá una respuesta y me ayudará muchísimo.

Resulta que no he tenido suerte para nada en el amor, a los 24 años tuve mi primer novio, a los 27 mi primera relación sexual.

Fue todo un caos, pero no fue con mi primer novio, fue con mi segundo novio, anduvimos casi seis meses, lo llegué a amar tanto que fue una decepción fatal cuando terminó, él se fue fuera de Nicaragua y yo sabía que en ese instante todo terminaba.

Pasaron tres años, luego de eso, tuve otra relación y se acabó más rápido que la pasada, en algunos momentos me pongo a pensar qué tendré, porque de igual manera soy mujer y por muy fea que una sea, siempre hay candidatos, pero en mi caso no es así, siento que soy muy amable, sencilla, cariñosa, honesta, fiel y un poco introvertida, ¿será que a los hombres no les gusta ese tipo de mujeres?

Bien, en la actualidad tengo una relación con un hombre casado y es la experiencia más molesta que pueda existir en la vida, pero voy a soportarlo ya que pretendo tener un hijo con él, es lo que más deseo en esta vida, tengo una carrera coronada y una familia maravillosa. Por lo que a mi pequeño bebé no le faltará nada y sería solamente mío.

He sufrido tanto en esta vida por amor, que ya no pienso seguirlo haciendo. Aconséjeme.

RESPUESTA:

“A mi pequeño bebé no le faltará nada y sería solamente mío”. Retomando para iniciar (textualmente tus propias palabras), esa frase, me atrevería a preguntarte ¿qué es lo que te da la seguridad de saber, qué es lo que va a pensar o sentir tu hijo cuando exista?

Un hijo es una persona independiente de nosotros, aunque nazca a través de nosotras. Es por eso que es difícil poder decidir el futuro de éste sin la participación de él mismo.

Un hijo o hija no deberían planificarse con el propósito únicamente de prolongar el apellido, brindarnos seguridad, cumplir con un requisito social o pretender que eso nos hará sentir realizados. Un hijo es más que eso, la existencia de él o ella implica como en toda relación respeto, amor, comprensión, lealtad, etc., aún desde antes que exista.

Un hijo o una hija merecen que se les tome en cuenta, sin pretender asegurarles una vida donde ellos no sean protagonistas ni partícipes.

Te menciono esto, porque una de mis más grandes preocupaciones es exactamente eso, lo que los adultos y adultas, pero desgraciadamente una buena cantidad estamos haciendo con los niños y las niñas, y no es que te involucre directamente en eso, tu conciencia te lo indicará, pero es escalofriante leer a diario en los medios de comunicación escritos los vejámenes que se están cometiendo en contra de los niños, niñas y adolescentes.

Un adulto puede causar daño en éstos ya sea por acción u omisión y vos ya estás pretendiendo decidir que tu hijo crezca sin la participación de un padre al que vos aún con todos los costos escogiste.

Te siento desesperada, sin salida, sin opciones, tomando decisiones a la ligera, que a la larga (según otras experiencias), te traerán angustias y preocupaciones.

¿Por qué estás aferrada a una relación que vos misma describís como molesta?

¿Quién te dijo que a tu edad no existe otra salida, más que esa?

De lo que vos misma te podás proveer hoy, eso mismo serás capaz de asegurarle a tu hijo o hija. Es importante que reflexionés que discernás sobre lo que tenés y querés para tu vida, para que seas capaz de pensar en dar vida a otra persona que también tendrá vida propia.

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