Elízabeth Romero [email protected]
Más de cien mil córdobas, propiedad de la Ferretería Richardson, fue el botín que se llevaron tres delincuentes después de asaltar a uno de los empleados de ese negocio, cuando realizaba un traslado interno de la sucursal norte a la sur.
Leonardo Jiménez conducía el microbús placas 250-059, en el cual circulaba de este a oeste, pero se vio obligado a detener la marcha e ingresar a la gasolinera Esso, cerca de la Rotonda de Cristo Rey, al observar que la llanta trasera derecha estaba ponchada.
Jiménez se disponía a cambiar el neumático averiado, cuando a cierta distancia, en la misma gasolinera, de un vehículo marca Mazda, gris, placas 244-755, descendieron tres personas portando armas de fuego.
Existe una versión que indica que en el vehículo gris, en el cual se movilizaban los asaltantes, viajaban una mujer y dos hombres. Pero César Estrada Cruz, bombero de la gasolinera, en un escueto relato expresó: “Yo miré tres hombres, parece que lo venían siguiendo”.
Jiménez visiblemente afectado evitó hacer algún tipo de comentario sobre el asalto sufrido. Funcionarios de la Ferretería Richardson también rehusaron proporcionar información sobre el dinero robado.
Los testigos tampoco ahondaron en detalles, pero aseguraron que uno de los ladrones se dirigió al microbús y sacó un bolso color negro con el dinero, en cuyo interior guardaba más de cien mil córdobas: unos seis mil dólares en efectivo y otra cantidad en moneda nacional.
Una vez que los ladrones pusieron sus manos sobre la maleta, el perjudicado forcejeó con uno de ellos para tratar de frustrar el robo.
Los delincuentes corrieron hacia el vehículo y subieron tan rápido como llegaron, pero Jiménez insistió en recuperar la maleta y se colgó de una de las puertas derechas del automotor, con la cual le prensaron uno de sus pies.
El taxista Jaime Chavarría, que se acercaba al sitio, comentó que Jiménez fue detrás de los ladrones hasta la altura del semáforo de El Riguero, sin poder lograr su propósito. “Ya no pudo, porque la llanta le pasó encima del pie”, refirió Chavarría, quien no descartó que los ladrones hubiesen perseguido a su víctima en parte del trayecto.
En días pasados, funcionarios del Distrito Tres de la Policía Nacional, alertaron a los conductores sobre la nueva modalidad implementada por los delincuentes de ponchar las llantas de los vehículos de su posible víctima para obligarles a detener la marcha del automotor y asaltarlos.