- Preparan iniciativas de ley que presentarán al Parlamento,
para proteger derechos laborales adquiridos
Mario José Moncada [email protected]
El movimiento sindical de Nicaragua prepara una serie de leyes como “blindaje” jurídico para proteger los derechos adquiridos por los trabajadores, de cara al Tratado de Libre Comercio que Centroamérica negocia actualmente con Estados Unidos (Cafta, en inglés).
El Congreso Permanente de los Trabajadores (CPT), Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), Central Sandinista de Trabajadores (CST), Asociación de Trabajadores del Campo (ATC), el Consejo de Planificación Económica y Social (Conpes) y diputados de la Comisión de Asuntos Laborales del Parlamento, se darán cita el próximo viernes en Managua para discutir y entregar al menos cuatro iniciativas de ley.
Edgardo García, representante del FNT, detalló que entre las propuestas legislativas que entregarán al primer secretario de la Asamblea Nacional, Miguel López, figuran la Ley de Derechos Laborales Adquiridos, la Ley de creación del Instituto Nicaragüense Sindical, una Ley de Protección a las Artesanías y la Agricultura y una Ley de Protección a la Biodiversidad.
Róger Barrantes, de la CST, argumentó que en el caso de las artesanías, si éstas logran tener acceso a Estados Unidos en el marco del Cafta, deben ser patentadas y registradas como productos nicaragüenses con el fin de proteger los derechos de autor, ya que recordó que se trata de productos que representan parte de la identidad nacional.
PROTEGER RECURSOS NATURALES
Señaló además que es necesario proteger la riqueza de la flora nacional en el marco de la Ley de Protección a la Biodiversidad, ya que se trata también de proteger la medicina alternativa y nativa. Con ello se estará evitando que, en un futuro, empresas farmacéuticas transnacionales intenten patentar alguna planta originaria de Nicaragua con potencial para ser materia prima para la elaboración de un medicamento.
“El Cafta no es sólo un tratado donde vamos a intercambiar frijoles y aceite, sino que también implica proteger nuestros recursos estratégicos”, enfatizó Barrantes.
El movimiento sindical también se está preparando para proteger los derechos laborales ya adquiridos por los trabajadores, como el mismo Código Laboral y los convenios colectivos; a la vez que insistirá en que un acuerdo de libre comercio también debe permitir la libre movilidad de la fuerza laboral entre los países involucrados.
La novena y última ronda del Cafta tendrá lugar a mediados de diciembre en la ciudad de Washington, y a finales del mismo mes se espera que el tratado sea firmado por los presidentes de Centroamérica y Estados Unidos, según el calendario inicial.
El acuerdo tendrá luego que ser ratificado por cada uno de los Parlamentos, para posiblemente entrar en vigencia a inicios del 2005.
POCOS AVANCES
En las negociaciones del Cafta los avances en materia laboral han sido mínimos, previéndose logros definitivos hasta la última ronda de negociaciones que incia el ocho de diciembre en Washington. Hasta ahora se mantiene el discurso de fortalecimiento de la legislación en cada uno de los países.