Telémaco Talavera Siles
Quiero expresar que valoro muy positivamente la labor periodística de LA PRENSA, incluyendo sus avances técnicos. Respeto su línea editorial aunque no la comparto en todos sus aspectos o ejes. He considerado que el profesionalismo, la objetividad y la ética han sido características que han tratado de imprimirle a este importante medio de comunicación.
Por mi parte he tratado de contribuir con la labor periodística en todo lo que ha sido posible y que se me ha requerido, pero con mucha sorpresa leí la entrevista que el periodista Eduardo Marenco me realizó el viernes y que fue publicada el domingo 2 de noviembre. A todas luces la forma en que fue presentada la entrevista es irrespetuosa, y sin el nivel de profesionalismo y ética que a LA PRENSA le ha caracterizado, razón por la que envío esta carta con el objetivo de que sirva como crítica constructiva y no como reclamo ni solicitud de disculpas, porque no me cabe duda que no es el estilo que le ha dado el prestigio que hoy tiene este Diario y demás directivos, siguiendo el legado del doctor Pedro Joaquín Chamorro.
Existen otras secciones en las que cabría la entrevista del licenciado Eduardo Marenco, en la que prevalece el sentido del humor sin afectar la seriedad de este Diario.
Presidente CNU/Rector UNA
Nota del redactor
Una de dos: o el rector Talavera ha perdido el sentido del humor o considera que sus respuestas a mis preguntas, de tan divertidas eran dignas de publicarse en El Azote. Dice el ingeniero que la entrevista fue “irrespetuosa” y “sin el profesionalismo y la ética” que ha caracterizado a LA PRENSA. Aclaro que hice las preguntas debidas y el diálogo ocurrió tal como fue presentado. Otra cosa es que algunos tengamos la piel más sensible que otros.
Eduardo Marenco