Alina Lorío L.CORRESPONSAL/[email protected]
Después de dos días de protesta encabezada por el Movimiento Segoviano por la Dignidad, que ha cerrado el tráfico nacional e internacional a la altura del puente del Río Coco en Ocotal, hasta las cinco de la tarde de este martes, las negociaciones para resolver el conflicto fluctuaba entre intenciones y promesas.
Las negociaciones entre los dirigentes de la protesta y la jefa de la Policía Nacional en Nueva Segovia, comisionada Glenda Anabel Zavala, han sido “un estira y encoge”.
Los dirigentes del movimiento manifiestan su inflexibilidad para abrir paso al tráfico nacional e internacional, mientras no tengan señales de una comisión negociadora del gobierno central y la autoridad policial amenaza con utilizar la fuerza.
La jefa policial de Nueva Segovia advirtió, a eso de las 3:30 de la tarde de ayer, que “actuaría a lo inmediato y procedería al uso de la fuerza si no liberaban un poco las vías de acceso a la ciudad. Una de las medidas fue impedir el paso de alimentos para los protestantes, que suman unos mil 500 apostados en el terreno.
Por ambos costados del puente del Río Coco, a la hora de nuestro cierre, se observaban filas de hasta tres y cuatro kilómetros sobre la Carretera Panamericana, en su mayoría furgones y vehículos extranjeros que llevan como destino los vecinos países del norte o pasar Nicaragua para llegar a los del sur.
Sin embargo, a las cinco de la tarde, el delegado de Gobernación de Nueva Segovia, Noel Molina Briones, prometió, ayer en la noche, la presencia de una comisión de avanzada del gobierno que iniciaría a lo inmediato las pláticas con los dirigentes del Movimiento Segoviano por la Dignidad.
La condición o acuerdo con Molina, fue que en cuanto la comisión de avanzada llegue a Ocotal, los protestantes procederían de inmediato a despejar la vía, pero cerrar una hora después mientras se desarrollen las pláticas.
El interés inmediato del Movimiento Segoviano por la Dignidad fue conocer los nombres de los miembros que podrían integrar una comisión negociadora oficial y “de alto nivel” que pueda resolver sus demandas.