Peña pide la bola

Edgard Tijerino M.Desde Panamá [email protected] Entre los escombros, sale una mano y se escucha una voz pidiendo la bola para tirar hoy contra Colombia. Es la voz de Mario Peña, el joven y valiente zurdo, que en un alarde de amor propio, ha esquivado el contagio y grita a pulmón abierto: ¡Hey, no estamos muertos! […]

Edgard Tijerino M.Desde Panamá [email protected]

Entre los escombros, sale una mano y se escucha una voz pidiendo la bola para tirar hoy contra Colombia. Es la voz de Mario Peña, el joven y valiente zurdo, que en un alarde de amor propio, ha esquivado el contagio y grita a pulmón abierto: ¡Hey, no estamos muertos!

En ocasiones, eso es sólo una frase que sirve de soporte al último aliento, pero no es el caso, porque venciendo a Colombia, por cualquier margen, Nicaragua clasifica, y si lo hace por blanqueada o cediendo sólo una carrera, se instala en tercer lugar.

Por eso es que la actitud de Peña tiene un gran significado.

Un chavalo diciendo ¡aquí estoy yo para fajarme! Confíen en mí.

Claro que se necesitaba eso.

Veamos: en caso de triple empate, lo decisivo son las carreras permitidas entre los involucrados. Brasil tiene 5 en contra, Colombia 4 y Nicaragua 3.

¡Maldición!.. ¿Cómo nos puede afectar esa carrera de caballito durante un flaqueo de Diego Sandino?

No, no estoy bromeando. Súbitamente, sin poder ganar en tres intentos, estamos apostando nuestro futuro inmediato a un juego y un resultado: vencer a Colombia.

Si Nicaragua blanquea o gana permitiendo sólo una carrera, termina en tercer lugar adelante de Brasil. Si gana de cualquier manera a Colombia, asegura el cuarto puesto.

“Todavía podemos hacer algo. No hay que tirar la toalla”, me dice Peña, con ese atrevimiento juvenil que puede llevarte a proezas.

Noel Areas espera por Aristides Sevilla, su evolución y su sinker. “Si está listo, voy con él. Tiene el material necesario para sujetar a los colombianos”, manifiesta.

Por su parte, Sevilla, el pitcher derecho que tan buena impresión provocó en Cuba, advierte: “Todavía estoy afectado y no puedo comprometerme hasta ver cómo amanezco. Si me siento en condiciones, lo haré”.

Regresando con Peña y su ansiedad, apunta: “Sólo tuve una equivocación contra la poderosa batería de Panamá y fue el jonrón de Luis Iglesias. Tengo bien el control, mi velocidad y combinaciones. Puedo ser muy útil”.

No todo está perdido. Ahí tenemos el brazo zurdo de Peña agitándose entre los escombros y una voz sonora:¡Quiero tirar!

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