Edgard Tijerino M.Desde Panamá para LA [email protected]
Gracias Mario Peña por demostrarnos que entre las cenizas, puedes sacar un corazón sin consumir. “Sabe trabajar por los contornos y eso lo hace difícil”, dijo Rubén Rivera, alguien que ha visto el pitcheo de Grandes Ligas. Qué bien Peña por cuatro entradas y dos tercios. Sin miedo, tomando un juego sin esperanzas y gritándole a sus compañeros, ¡hay que meterse en la pelea! “Iglesias tuvo paciencia y le pegó a un buen lanzamiento. Así es esto”, dijo después del jonrón de dos carreras de Luis Iglesias en el sexto. “Pero me fajé, logré torearlos”, agregó, quien enfrentó una dificultad cuando golpeó consecutivamente a Vega y Asprilla, obligando al árbitro a llamarle la atención. “Dicen que mi recta estuvo zumbando a 91 y 92 millas. Eso me alegra. Voy para arriba”. Peña es un canto al futuro si consigue cultivarse bien. En Aguadulce, mostró corazón, cerebro y cuerda. Tenemos que seguir sus huellas.
Poco a poco, forzados por las circunstancias, los cubanos han aprendido a manejar con discreción no por decreto de silencio, casos como el de Kendry Morales, y es un éxito que hayan evitado su escape hacia el futuro. ¡Cuántos lo han deseado, quizás intentado, y se han frustrado! Recientemente golpeados por las pérdidas de Maels Rodríguez y Yobal Dueñas, los cubanos captaron peligrosas señales alrededor de Kendry, un ambidextro de tacto y poder, lo suficientemente joven para ser considerado un filete por los “cazadores”. ¡Qué mayor indisciplina que la de querer irse! Por eso es que la explicación del campamento cubano: fue regresado por indisciplina, es correcta. Peor que pasarse de copas, llegar tarde al hotel o faltarle al respeto a los responsables. Por ahora, Kendy, quien no fue a Dominicana, tiene que olvidarse de los torneos fuera de la isla, y quizás adentro también.
Estuve cenando con Carlos García en el Restaurante Don Shula, y por supuesto, cambiando impresiones. Comió poco y habló mucho. De pronto, me pareció verlo perder las ganas de seguir siendo el epicentro de las controversias. Ha llovido mucho fue a su alrededor y se ve golpeado, pero cuando le toque el tema, rechazó tal posibilidad. Regresó a Nicaragua para buscar recursos económicos. Aquí, consiguió que Max Kelly, un comerciante nicaragüense que es egresado de West Point, hiciera gestiones para ver si es posible conseguir el pago de los impuestos en el Aeropuerto. Creo –le dije– que el Campeonato Nacional no podrá arrancar el 14 como estaba previsto. ¿Por qué?, me preguntó. Por todo lo que ha pasado, y que no puede ser saltado como una valla con la facilidad con que lo hace Félix Sánchez, le respondí. El insiste, pero yo no creo. Hay muchas cosas sobre el tapete de las discusiones para pensar que el 14 se cantará el Play Ball. Aún con la terquedad de Carlos. El está fuertemente afectado y no puede ocultarlo. No es un actor como Spencer Tracy.