- Por curiosidad y desconocimiento haló el gatillo
Jerónimo Duarte PérezCorresponsal/Nueva Guinea [email protected]
La comisión que investigó las circunstancias en las que murió Facunda Zamora López, de 40 años, tras recibir un disparo de su hijo de 10 años, al halar el gatillo de un fusil, determinó que “por inocencia y curiosidad” el menor manipuló el arma.
La tragedia ocurrió en la comunidad Aguas Gatas, localizada al sur de la cabecera municipal de Nueva Guinea. La comisión pide que las autoridades cierren el caso porque no hay culpables.
El padre de la víctima y abuelo del niño, Juan Zenón Zamora de 67 años, acompañado de su yerno y papá del menor, Juan Castillo Jarquín, de 40 años, se presentaron a la Policía para dar a conocer la tragedia ocurrida el miércoles 29 de octubre.
Zenón señaló que su yerno es policía voluntario y acostumbraba guardar el fusil junto al maíz y que los niños no sabían que ahí tenía un arma.
La mañana del lunes 27 de octubre, Castillo se fue a trabajar. Su esposa mandó al niño a recoger leña, cuando el menor regresó encontró en el tabanco de la casa el fusil, lo bajó y empezó a jugar. Un disparo salió y Zamora cayó al suelo. Al ver a su mamá ensangrentada, el niño buscó a su abuelo para pedir ayuda, pero no se pudo hacer nada por salvarle la vida.
Marta Reyes, coordinadora de la Asociación del colectivo Gaviota, conformó la comisión que es integrada por representantes del Ministerio de Salud, Asociación de Mujeres Luisa Amanda Espinosa y una sicóloga.
La comisión acordó que el menor debe vivir en otro lugar para superar el trauma. Vecinos de la familia solicitaron apoyo para trasladar al niño a Managua. En la Iglesia Católica de Nueva Guinea se pueden entregar aportes.
ARMAS Y NIÑOS: COMBINACIÓN LETAL
La mayoría de las muertes accidentales relacionadas con las armas de fuego en el caso de los niños, ocurren dentro o alrededor de la casa, según datos de sitios en internet. Si usted tiene una arma en casa, siga estos consejos:
Guárdelas sin balas y en una caja cerrada con llave.
Sólo los padres deben saber dónde se guarda la caja.
Guarde las balas por separado de las armas y también bajo llave.
Adquiera un seguro de gatillo y colóquelo.
Nunca deje el arma de fuego fuera de su vista, cuando la esté limpiando o la haya sacado por cualquier razón. Debe tenerla a la vista en todo momento.
Cuando vaya a otras casas con sus hijos, pregunte si tienen armas de fuego y si están guardadas en lugar seguro. Advierta si otro invitado solicita le sea guardada una y que se cumplan las recomendaciones dadas.